jueves, 25 de abril de 2019

Un Entremes, entre más oscuro mejor. A los heteronimitos sacando su Ph. D




Miguel Falquez Certain, Gabriel Jaime Caro (Gajaka), Joaquín Méndez Gaztambide. Selfie. N.Y.C. 2019.

El temblor de las Azores se quedó chiquito*.

Gajaka Extra (s) mitico

Migue me explicaba la teoría de la igualdad; que se pegaban los nombres de una vez, esto era la germania.
Yo venía de Cadiz, el otro de Extremadura muy celta, y el otro, príncipe de Borgoña. A buena hora la hermandad de los caballeros de Sancho. del casi virreinato de Ocaña, y el comandante Añasco que murió en el Cauca, por la Gaitana.
Tembló la tierra: el agua del limonero no es palo de limón, es la embiolada cómo las cintas (en la mitad de la sala); será la de Cadiz, que ni su mismo nombre existe.
Pero de la costa costeña, sonó de lo más gallina. Si caribeña y va con tunas, las hojas con musgos? Pero no así el limonero.
El agua del limonero, atragantado, expulsa la que es; alguién quiere pastel de Puerto Rico? El maestro de básquetbol (retrato de un adolescente), y por nada pide, monta, aterrizaje, volver a subirse todos. El lenguaje de la igualdad.

En el correo pensé en las uvas, que me subían el azúcar caída; en serio la china que me golpeó con su bolso que pesaba una tonelada.

Descargó y yo dije heavy heavy.
Por nada llega la policía con mi susto de Valentino, y la bahía de Añasco, hasta adormecerme, y a la espera de que saquen el bolso de una tonelada de peso.

Introito con la nave tosca, el espectáculo es extraído del Qatar. Por fin uno y otro café. Estamos hechos, aquí y en Rabat.
T


anto vuelo del extraterrestre. Preferible el show de negros obispos de rosado, y entrar felices al cielo de los 144 mil escogidos.



Euforión por Gajaka.

Habrá se visto la bondad infinita (cuasi): ay ese Habrá. Lo mismo que variado, máximo show de las pinturas del cepo, de la mesa de Todos los Santos (Sántander), de esa boquita linda papocho.
Imploramos a la dicha de ser así, y resuelto y resuello, rosella, rosela, petaca Petrarca, pepino y párpado.

Cómo está él? Leyendo correspondencias, por ejemplo Mircia Eliade nunca escribió sobre Nietzsche, cosa de eslabos, y de circasios. Herbert se llama el que me abrió la puerta. Facilísimo entrance. Por si las moscas es Kafka y el sicópata, tipo descuatidizador, de moda retro.

Cállate esa boca, el último taíno, y sus artesanías de tercera dimensión. Conocieron el chimpance, el eslabón. La virreina de miss Pto Rico y sus vestidos tirados al tarot. La novia de Richi.

I wild sheep chase, 1989, de Murakami. Debe ser una pendejada, si la lee un vietnamita. Pronóstico reservado, Y Kundera, también puede ganar a sus 90 años, el Nóbel 2019.



Huye del dinosaurio. Gajaka, 2013.


Juego de cartas, no hay cartas, involucrados en escribir sobre el tatuaje de mil dólares al padre. La hija que no pensó en su vejez, antes de la muerte en ciernes.
No le queda sino ser anarquista o simple payaso y bailarín. Amabas ambas tareas, y tratarán de aceitarse, de conservar la virginidad hasta de la jaula de los leones de los píos. Prosa completa.

Prosa completa de Kundera contra 10 libros de poesía, Fragmentos a su imán, y al día siguiente el Nóbel para Lezama; Gracias a la revolución no se lo dieron. Si hubiera sabido algo de japonés: quién, solo él haiku Bascho? No, los cantos zen.


Autorretrato, vestido de luna. Gajaka.

Por último el reino de la misantropía, la orgía de acelgas, brocoli, dulce de remolacha, beet, canabis para las visitas. La triste historia del que fue viejo a los setentas años, menos los presocráticos.

*A Miguel Falquez Certain, por su nuevo libro HIPOTESIS DEL SUEÑO, y a Joaquín Méndez Gaztambide, lector, traductor y cocinero.

martes, 9 de abril de 2019

Teresa María Gallón no es un mito es la heteronimita favorita, dice Leticia Pumarejo Cuartas.



Réquiem por Teresa María Gallón*, a modo de acercamientos con la oración en la poesía. No estamos en un velorio más extensivo, ni en la boba exclusividad. De lo que para ella era un heterenomito mangoniado, y un rolo.

Por Leticia Pumarejo Cuartas

Yo, la espátula.

Bien arrepentido (tosky), cuando se las sabe todas, lo mínimo ser místico. Esa cualidad del místico a secas, que ha leído a Kundera, Bataille cuando nadie lo necesitaba. Que si alguna vez existió Dostoievsky, era solo lectura para el hijo, la madre leía biografías de famosos en pequeños fascículos (Lord Byron). Puras tardises digo yo.

Pero no era nadie la sin huesos mucho menos la componedora de huesos con miel, en aquel entonces la gitana refugiada, o el mamón medio flamenco.

Ay Tere, te escribo un poema en esta corta época del olvido:
Me he quedado mirándote
Me he quedado mirándote.
Imposible seguir tu proceso casi perfecto de tu vida. De ese mismo que ahora miro, siento y duele. Dios mio perdóname.
De qué me hablas, Dios mio.
Y esto te parece poco. Lo extraño de la tribu con sus intereses montados y amarrados de paredes que de noche se ven terribles.
No hay sueño, solo los planes de cada día, que el cerebro trata de imaginar.
Claro, al pasarse la vista de otra tribu. La duda en el manifiesto poético.
Sola mastica los hilos del apio, y piensa: cómo será la muerte en el campo de batalla.

*En la foto con Amparo Vasgas.

***
Gerardo Deniz*
de Adrede (1955) Poemas

III

Ver morir tu mirada como animal sin tacha
que pide al sueño y confía,
y cierra luego los ojos
y el cielo se hace suyo para siempre.

Escucharte vivir en tu presencia entera,
fruto perdido, canto de lo oscuro
que desciende y se hunde
- derroche de ondas -
en el agua limpia del instante en reposo.

Pero no saber nunca
si la sombra tan sombra que te cubre
es el cielo que duerme
o tan solo la huella de un cielo que se ha ido.

*Leído en la noche de apertura del IV festival internacional de poesía de Sto Domingo (2017).

***


Tere y Antonio en La Gran Aventura.
***


Madre coraje y sus hijos de Beltold Brecht, y ahí si entramos en materia. Después de huir de los nazis, B.B. compuso la pieza teatral en una isla de Suecia. Puro Berliner Ensemble, desde 1949.

Cuando murió mi madre, 2012, todo el mundo te decía déjala ir, no sufras, no vas a poder así, y fue todo lo contrario, se convirtió en una musa.

Mi madre, mi padre, mis hermanos, victimas de la violencia colombiana que iniciaron los Conservadores en 1948, después del Bogotazo. Guerra de exterminio contra los Liberales populistas, Crististas, Masones de pelo en pecho; donde se confundía el populismo con la izquierda, que no ha cesado en 71 años, y que tiene sumergido al país en la más ridícula ignorancia. Por ejemplo desprecian a los indígenas por borrachos, y quieren su total exterminio.



Teresa María Gallón , 1910-2012.

La madre no fue la del siglo 16 y 17, la mujer no era nadie, solo las de la Corte, ni siquiera las condesas despreciadas por los judíos por p.u.t.a.s. La madre es del siglo XX, desde la época moderna.

Las olas del corazón no estallarían en tan bellas espumas, ni se convertirían en espíritu, si no chocaran con el destino, esa vieja roca muda  (Friedrich Hölderlin).



lunes, 1 de abril de 2019

Mandarin Carroll, envia los poemas rechazados en el premio de poesía Eduardo Cote Lamus. Tenía el pecado de uno de sus abortos.






Guión para una Décima, sin pío de mensaje, más bien corrido de la tarde. Poesía al aire libre. Más tiempo de lo permitido.

Por Mandarin Carroll II

Hablan las mediterráneas, que nunca han sido crueles desde la infancia: somos las mejores, sin ser el centro del mundo real, lo somos. Gagistrofolas.

Un café negro? Nunca en su presencia. Maravillas tornan a callosas
las melodías salvajes, humu de ese descubrimiento.

Los hijos de la alquimia, se lo dicen a sus compañeros de juego. 

Cómo burlar la terrible intromisión, del espíritu abrazador? Con un palo, la vez que quisiste tanto y no florió la oración en la danza hacia el fuego. 

Nuestra parodia en el teatro, la flor de este refrigerio gongorea la gonorrea. Todos a la Cañaheja, al fuego de Zeus.

Me ha salido un cráter, otro y otro, es un paisaje interior, sin ningún asunto para la mente, digamos, sorda, sin otro camino que no sea la genialidad de la familia idiota.

Que no sea lo de la Sierra, la negra o la blanca cretina de atropellos fidedignos, por ejemplo, yo maté a Capaz 17. Dejad la Sierra tranquila.

Ahora mando en mis contornos seudourbanísticos, con mis semillas de viejo orden de la felicidad. La cantaleta al inspector en su primera ordenanza. No hay nadie en el nogal más próximo.

Que soledad, un aparato suizo casi ligado al cuerpo, y de que otros lujos le damos la bienvenida, si como dice mi historia, he perdido el pito de la arbitrariedad (o sea la del árbitro del partido).




Hay asesinos de animales, y asesinos de humanos.

El negro venía de Nigeria, y ella del Guadalquivir, y la mató de un lanzaso, acaso sabía sus genes conquistadores, y la ofrecía al dios de la desesperanza negro. 

El otro perro está amarrado en un bosque, para que se muera de hambre, lo mismo que hace la loba de matar al cazador furtivo (asesino), al frente de sus cachorritos inocentes.

Ya se ven las nuevas razas en la cámara de exterminio, cuando de nada sirve ser la voz que habla con dios en la resurrección, sin ejemplos de competitividad ante el monstruo enemigo viajando con equipaje y con Drácula.

Si es obediente será nana, payaso entremezclado, arcadia del mal mayor. Contratar a los degolladores de bestias, para que en caso extremo hagan lo mismo con la porqueriza humana, que se jacta de verlos vencer en las asambleas.

Los cuernos entrelazados, solo y virginales, la concha de esa desdicha desata la ira de esos animales, que tarde que temprano son la poesía.

Este hijo del silencioso sol y sus cobardes máquinas, de ánimo cromado, con tristeza de las que huyen, regresado ser con piel de zorra para ser cazado. Suena a palustre de empalada monja.

Transcribo los mensajes leídos en las piedras, tanta emoción, para ver partir al ser más amado, la madre, en un período de profecías que no logran todo lo prometido. 2012.




Gajaka a los 70 años. Foto de Loli Cienfuegos.

Presión maldito perdón. La fábula de Mefistófeles.

Dichoso aquel que se cruzó en este camino con un noble espíritu en su temprana juventud. Friedrich Hölderlin.
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Que no sea la pesada retina el ejercicio democrático del cristianismo ortodoxo, Ahuyentado ángel de la voluntad, del pedigüeño católico disfrazado de judío errante. 

Y yo solo tengo al diablo bailando por entre mis breñas,  Soy algo más que conciencia, un ladrón salido de aquellas esquinas mitológicas de la primera escuela.

Mefistófeles posee una filosofía y se halla justificado y consecuente a sus propios ojos (George Santayana).Y ese ácido mirando solo en la noche a Marte para el combate de espera.

Ah, es apriori, no tiene más que aforismos between el postre y el saludo referencial de las despedidas. Podría comerte los ojos por ver tanta demencialidad en el escaso disfraz de escena.

No hay mayor locura, mientras contemplo la caída de un sol al final de las calendas.

 Madonna de Pierre Auguste Renoir. Instituto museo de Detroit. Foto de Loli Cienfuegos.


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viernes, 15 de marzo de 2019

La poesía celebra a sus heterónimos poetas. Pepito en Penn Station, de nueva revelación. Gajaka II lanza la proclama.





Pepito en Penn Station (O Jorgito en Penn Station), sin presentación, tiene de todos un poco, se lo advirtieron desde Esperando a Godot at Dubay. Heterónimito por un pelo.

Por Gajaka II (sin metafísica, ni extramitico)

Pepito en Penn Station recuerda sus años con Albert Camus.

Se cree fotógrafo, acabó con la profesión, en cada tienda se tira una por entre la vidriera, y la que más le gusta la publica en Facebook. En futbool nadie le tomó su foto de portero de la selección.

1957, lo recuerdo, caían dictaduras, el discurso de Camus en Estocolmo, tuvo que haber sido, porque mi primera lectura fue Estado de Sitio. Pero si eso nada que ver. Ah, fueron Los monederos falsos de Gide, y Las almas muertas de Gogol.

Mentira solo recuerdo la vaca que me pisó el pie, y mi madre recompuso los huesitos mios. El padre Carmelo que era franquista.

Me vengué con Lorca y con Barba Jacob. En la próxima velada literaria caía en paracaídas, y escuchaba recitar a los poetas costumbristas que nunca llegaban a nada (ambos).
El metro en la trova cristiana kabalística, el mismísimo Picolo de La Mirándola, de 24 años. Me sigue hasta en la sopa venérea.

La trova alejandrina, la décima radical barroca. En estribillo doliente, todo el día y toda la noche, aquel hijo del dios Maimmodes, perece.

Dichosos los que se acercaban por esa cueva, cómo Abraham, solo un hijo les obsequiaba Dios. El dios de los mandamientos y las virtudes teologales: y así y todo maldito el séquito de esta falta de talentos, se monta a escribir, es voz y ser.





Había triunfado la luz de la tarde. Las vírgenes de cada siglo, hay que tener en cuenta que poco se entendía la mujer como reproductora de un cachorrito. Las cuatro o cinco madres del siglo.

Incluye la de Gorki. Por fin berraco por fuera de España. Y hay que sacar el doctorado en Historia en Huelva. Los borbones te lo agradecerán.

Vayan a que les den por el, muy medieval, Quevedo tenía el diccionario, que más tarde utilizó Cela. La tan corrida manera de maltratar al ser humano cuando todavía no es ciencia.

Ser hijo de la analfabeta que prepara la sopa, hoy son los analfabetos. La encrucijada de las genealogías a partir del neoplatonismo, sin contar las guerras de exterminio, que incluía a los jabalíes de la Edad de Oro. No se me olvida entre otras cositas cómo el Cocito helado.

Pepito o Jorgito compró casi toda la obra de Albert Camus, pero es El hombre rebelde, lo ha llevado a desvariar y a crear su propio discurso libertario del hombre en rebelión consigo mismo. Nunca se dejó meter un gol olímpico, quién quisiera?

En Calígula de A.C. los leones del reino romano son los que capitulan, y reciben la ciudadanía, a costa de reproducirse entre el odio y la maldad.

La libertad del individuo vuelto ser histórico al fundamento de una piedad inexistente. El existencialismo del ser lo más hermoso y revolucionario de la postguerra. Paró la historia y está se fue acomodando, con sus doctrinas económicas.

Sartre sintió la basura de esta Época fascista posterior a la gran guerra, y creyó en Cuba hasta que salió de la isla. Digo yo, o salió más seudo stalinista. Uno se cansa de la piedad cuando la piedad es inútil (Albert Camus, La Peste).

Camus y Sartre se enfrentaron en público, aquello era la guerra, decía Albert. Camus sonreía solo cuando hablaba de teatro, montó su escenario para un dulce morir. 

Poetas sin Estado Ideal, mueren de desesperación en el exilio. Si son el amor del mundo, la amistad dice Camus es floja entre un hombre y una mujer 
(después del rompimiento, sugerido por un aforismo, pero es contundente, es El extranjero: El exilio y el  reino). Que nunca toque el mar, se me olvidaba decir).



martes, 5 de marzo de 2019

Gabriel del Casal, y parate de sus memorias. Deja ver el oficio del poeta mediocre ante la diosa.



Wifredo Lam

La pasión en la poesía, acabadita de nacer, viéndole esa caverna de gato, en fin, a sorbos y entre telones, y le salgo a cantar.

Por Gabriel del Casal (vayan a ver su acaloramiento, se lo prohibió el doctor).

Mi vida ha dejado de ser aquella acalorada tarde de coles y cervezas, de mis sesentas, ah, príncipe descalonado por hablador, cito su lengua paterna, la de Cadiz, ya nadie, ni nadie absorbiera, cómo el perezoso de Amalfi. Mirando solo por el abismo del escritorio para tontuelos.

Llegué a ser esclavo por perder dos guerras, y repitió que era polaco de jESÚS en Galilea. Férreo de angular solido, con care de musa, allá en ese silencio de bosque nos celebramos, aunque sea en otra guerra perdida. shaskii!

Y libre por tener dos nacionalidades, y no defender ninguna en ningún ejército, físicamente descorazonado. Una celeste adicción no te deja ver la realidad del hombre araña, sin chiste zen esta vez.

Si la guerra por la libertad es como la cuenta Mel Gibson en Bravehard, arrurrú. Y sin cremallera. Por supuesto la lista de populistas que suman un rey visigodo. Ja.

He comprado un muñeco medio robot para la casa. Al menos limpia la mesa y sus contornos. Me esfuerzo por mejorar su figura de por si plástica. No cómo escampó la de Pedro Navajas.



Botero. Foto de Loli Cienfuegos. Se la tenía muy guardaíta.

El cocido de chorizo con laurel machacado ha resultado de lo más rico, preparemos el contra absurdo y que sea mediocre. Comer papa sancochada en público te hace ver avaro, porqué solo ellos lo hacen, no ellas, hermafroditas.


Si, fue un invento, porque a todos los curanderos los quemaban vivos, que supieran que eramos muy enanos en la corte adburquica, y fueron a dar de mulas en el nuevo Mundo. Mejore usted la raza con tanto ganado que tiene. La monumental de toros.

Yo hubiera entendido otra cosa, en aquel siglo II, de partos pactos y adjuntos sacrificios. El emperador quería que Atenea siguiera gobernando en la guerra, y se tirara un "polvazo" con algunos de aquellos generales, y se vencía, y yo seguía esclavo de Adriano.

Ya existían los Taínos. Borrados de la tierra, se les ve en la cara a sus predecesores. Santo Domingo Sabio. de aquí a la isla, que era (lo más fi fi, Puerto Rico, según Ramos Otero). En Cuba, çómo se llamaban los Taínos caribes?

La gracia que venía sola a dentelladas, yo, nadie, la creatura a vencerme, tiene más guiones en la vida que la secretaria de Lenin. Es un chiste de fusilamientos. La corcova o el corcovado, recitante pedantesco que todo le sabe a morfina.



La vaca multicolor. Gajaka.

Pero he sido piña y colada, mi prosa reunida, me la robó un hacker, el cual estará arrepentido, sin genealogía, rumiando a una vaca. Teme a esa dipteria, más cobarde el sol por entre las brumas de ocaso. Heteronimito arrepentido.

Me llueven las ofertas, entre lo onírico y la epidemia demoledora del ruido adoc...trinero, me pide un canto para su compación, y como es gringo le pongo a Bob Dylan (And it's a hard, and it's a hard, it's a hard, and it's a hard, and it's a hard rain's a-gonna fall). Polly Vaughan.
Me ahorro de un auto atentado más, y me tiro peino de pensar en inglés, solo en poesía, la mejor, que para eso se hizo el idioma.

Dylan y Ginsberg.

lunes, 25 de febrero de 2019

Pájaros del verano, no es la Roma de Cuarón, es la película que nos ubica en este corrientazo del cine colombiano. Manos abajo.





Pájaros del verano, 2018, de Cristina Gallego y Ciro Guerra.

(El cine colombiano que no deja de hacer pinitos, mientras la Guajira pierde sus mitos de tan terrible debacle, el exterminio de los pueblos míticos para el progreso de los negocios internacionales).
Me quedo con el ciprés de mi hermano o el cultivo de la naranja, de mis ancestros libaneses). 
El café y la mariguana son originarios de Arabia, cállese usted la boca. 

Gabriel Jaime Caro (Gajaka)

I

La esencia del conflicto en la Guajira colombiana, ni el más mínimo respeto por el desierto sagrado de los Waiyuú  familas. Pájaros del verano (Birds of passage), 2018, y por ninguna parte vimos los pájaros, andan nuevamente viudos.
Pero si los pájaros como les dicen a los asesinos del Cartel de Medellín, y ahora por allá, burlándose de todo y de las costumbres de los Wayuú con las mujeres y su matriarcado, Úrsula 100 años de Macondo.

Es inconcebible el desprecio por parte de los carteles de la droga y el paramilitarismo, los ha envilecido. Los gobiernos democráticos los han arruinado (la corrupción infame de la Guajira colombiana)… Hasta vender sus ríos de sustento a las empresas multinacionales. El río Ranchería era sagrado, hoy es caño seco, vendido por la corrupción y la falta de amor y respecto insisto de una vez.

B

No son Pájaros en la playa de Severo Sarduy, sus cuentos de Camagüey, y se va y se va yendo sin la invisible protección insular de carácter ornamental.



C

Lo que vemos es un pueblo peninsular casi insular, pegado e instalado en el desierto, tratando de vivir, y de sobrevivir, cerca de la Sierra Nevada de Santa Marta; en aquel paraíso que ya no lo es. Porque "casi" nadie puede disfrutarlo (claro que si, en vacaciones), ni en que valla de Afganistán, la onda marciana.

El desierto que era nuestro futuro en la creación, siguiendo a Albert Camus, es de unos cuantos mafiosos, con sus cuatro puertas (Miss Bala), camionetas blindadas a crear la zozobra, exhibiendo sus armas para el choque de su predestinación de tipo desechable, ahí no hay ningún dios cristiano, es don paraguachón.

El marxismo y Pasolini. Y taque allí están los gringos, y los noruegos, buscando la mariguana, que allí en la Sierra se producía fácilmente, La punto rojo, que probé en 1976 en la playa Cañaveral, me hacía ver orgías entre las carpas. Si el mundo no fuera redondo, nunca más nos volveríamos a ver. No había llegado el negocio de la cocaína, ad portas.

Es triste para llorar, sin asomo de lo maravilloso que alguna fue esta costa con su teatro y sus mitos, la Guajira por decir algo, del absurdo ante el invasor, y la patada marmórea del porvenir de fuego, viene disimuladamente como a doña Sodoma, la modorra.

Y morir de frente si se ha cometido una falta grave. Ley del Waiyuú y sus negros, otra cosa serán los Arhuacos, en el mantenimiento de su ética, paráclitos yodos.

La mariguana llegaba por bultos y la negociaban con el café; desenvolvimiento de una guerra por la posesión de ese negocio, mientras las victimas van en aumento, y hoy los niños de allá no tienen futuro, ni para Carlos Vives y su familia Pop desnaturalizada.

D

Cristina Gallego, su cocineasta (casi cocina el filme), es tan arriesgada y pagana a voces ciegas, que nos recuerda al brasilero cineasta de los 60s, Ruy Guerra, sin desmeritar la coincidencia, a lo mejor Ciro Guerra (El abrazo de la serpiente) es hijo de Ruy (Cinema Novo), con sus ficciones y su risa de animal reencarnado, el riodeoro, se las trae desde los extractos más surrealistas del cine. Claro, sin poncho. Con Dios y el diablo sin diablo estavez.

E

No tiene la simpleza de Roma, ni la melancolía de Cold War, ni lo apasionado de La favorita, ni de la otra favorita Green Book. Ha habido lio, nadie quiere reconocer cuál cambiaría la historia, y otros como el mexicano Carlos Reygadas, Luz silenciosa, Japón, no ha bajado de su cumbre citadina con la muerte. Tiene suerte Cristina y Ciro por meterse al género Thriller, amerita la acción de los espectadores absortos, y desencantados.



F

La crítica dice, Like an indigenous The Godfather (The Hollywood Reporter). Tanta frialdad para una crónica que ahoga la imagen holística que desea tener, pero una raza paralizada en el tiempo, y un mundo cerrado y asesino que se avecina con la mentira y el engaño, más por la fiebre de riquezas a corto plazo, para eso todo ese pueblo tiende a desaparecer de la faz de la tierra.

La cannabis medicinal que tiene que ser aprobada en Colombia, para disminuir a los numerosos Carteles, que van corrompiendo, sobornando y masacrando como si estuviéramos 40 años atrás o 70 de la mafia italiana.

G (y ahí se queda)

Ciro Guerra tiene su filme inolvidable, La sombra del caminante, que no me canso de ver. Su influencia buñueliana es más fuerte que el froydismo. En sus películas el rey vallenato es gyajiro, la mirada casi pesimista, las presencias pasolinianas, y el cine de los capos, que todo lo contaminan.

Tóxicos vientos para la meditación, pero la madre Úrsula como Maya, es la protectora.



Solo la mujer wayuú aprende con el tiempo a manejar las redes del viento del desierto en la península paraíso de la Guajira. El peregrino y la danza del compromiso, fue en este filme algo hermoso. Solo minutos para adentrarnos al otro, que es el mismo cautivo.

Es tan lineal la historia, dice mi amiga Loli Cienfuegos, Guerra se queda en una exclusiva narrativa tipo narcotráfico, y deja el lenguaje cinematográfico que se pierda en el rodaje (La escasa poesía de los diálogos, Buñuel gruñía). La Guajira tiene nuevamente historia.

El dinero por fin a montones en un día, después del intercambio de las especies, el trueque cómo un caso juzgado. Y dónde están los marihuaneros de ayer de paz y amor (Allen Ginsberg, entre otros), O los nadaistas conservadores progresistas, superando al "marxismo" cubano?

Viva el capitalismo! Gritan los del cartel.

sábado, 26 de enero de 2019

George Santayana, último Soliloquio disfrutado. A ritmo de la ola en alta mar.



Hermes y Dioniso en brazos, por Alice Melendez, para Realidad Aparte (Segunda Vida).

Sopita de pollo, mientras me arreglan el camarote por el Mar del Norte; George Santayana en mitad de la Tragedia griega.

Gabriel Jaime Caro (Gajaka)

No voy hacer un spoiler de este soliloquio en particular del filósofo español estadounidense universal, George Santayana,  hasta él mismo se reiría de mis arrebatos, déjalos para la adolescencia, se encuentran gotas de los más apacibles mares, de su maestro en Ética griega, Paulsen, Harvard. Guapo si era, no cómo esos enfermos de sífilis.

Qué hay más grande que la belleza y más hermoso que el valor de vivir y morir libremente? (G.S.).

No hay nada contra las manchas en la cara, son más pobres que una tortuga arrugada toda. Vino el demonio anoche y se robó unos apuntes selectivos del soliloquio de Santayana, Hermes el intérprete, que había solilaquiado de nuevo, con otros apuntes donde podría caer en lo mismo según las gramáticas latinas e inglesas. 

Mala traducción al español, suena mejor, y así y todo te tiras al tobogán en ambas lenguas con el pequenito dios Hermes, que saca 5 en matemáticas, para nada, hobbies para hippys.

Ahí tienen, los dos más bellos, Santayana y Rilke, 1899. Sublimo y doy paso al dolorcito de cabeza, producido por cargas magnéticas, y esas ganas del ejercicio, mientras las tesis continúan, un mundo de arte bloquea a la patética retórica.



Cuál es ese demonio que sabe griego y me tortura, es bobo, pero intenso y malo para el alemán, pero no tanto para el inglés americano? Los del sur se momifican muy temprano, pero los de Ávila, las miss España, que no son exactamente mendocinas, tiraron la casa por la ventana antes y después de los sitios.

El nubarrón de este soliloquio está en guardar o votar viento. Mi cuerpo y mi mente no concuerdan respecto al mar. Me puede la embriaguez de un Baco. Ande usted y agréguele una ce.

Que sería mi dios, si somos una pareja multifuncional, no cabe en el espejo de su propia dicha. Otra cosa es el Pragmatismo de moda a finales del siglo 19. Con William James (La crítica a Spencer) en el palco ocho. Posiblemente en La maestranza de Sevilla.

Y este filósofo que mira la Alemanía nazi, maldiciéndolo todo terminó en Roma, contemplando a ese engendro de papa neonazi, Pio Doce. El poeta filósofo perfecto distingo lo negro del blanco. Con ese fluir del nazismo de la mano de la Inquisición española. Con su Tule que lleva el viento blanco, y al final se descorre el telón, Divino Hermes.

Hermes, El Fígaro alado del Olimpo. Las mentiras de Hermes son bromas. Hermes, un pícaro desinteresado. Todo esto cómo asertos del Soliloquio, Hermés, El Intérprete,

A Loli Cienfuegos. Por su interdicción, Hermes el Intérprete sale bien o sale mal.







Pobres angelitos en el espejo cuando recurro a esto. Los espejos son buenos para el capítulo final.




El Juego del poder, Máscara de Bali, por C.E.O.

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Enero 24/19

El joven poeta dice Athenea, y el viejo poeta le manda saludes sofronísticas, para tapar la cagada kafkiana hacia mi.

A ver si pesco un resfriado y me retiro de la [poesía], y ella cómo en Troya me salva del Stalinismo.
A Elkin Restrepo