viernes, 17 de noviembre de 2017

El poeta judío Paul Celan, volvióse alemán, de origen rumano, conoció el horror de Auschwitiz, donde murieron sus padres, y vivió en Francia. Más tarde visitó a Heidegger, el filósofo alemán, rechazando un registro fotográfico de su encuentro en la Selva Negra. Murió loco arrojándose al Sena, en 1970.



Paul Celan, 1920, poeta judío de origen hasídico, de los de Bucovina. Estando con los rusos, los alemanes entraron y acabaron con la pequeña población. Celan huyó, y después escribiría en alemán, una mezcla de las lenguas eslavas, calificando a sus primeros poemas como surrealistas. En sus últimos años estando demente, se conocen sus dos últimos títulos: Cristal del Aliento, 1967, y Hebras Solares, 1969. Se suicida, 1970. 

Recordando una parte del diario de Kafka: "Quién no puede soportar la vida, necesita una mano para ahuyentar un poco la desesperación que le impone su destino; pero con la otra puede registrar lo que columbra entre las ruinas, porqué él ve más, y diferente, que los otros. Después de todo, está muerto en vida y, no obstante, es el verdadero sobreviviente".


Gabriel del Casal




            Poemas de Paul Celan 


EN LOS RÍOS, AL NORTE DEL FUTURO,
tiro la red, que tú, indecisa,
llenas con sombras
escritas por las piedras.
(El giro del aliento)

CORONA

En mi mano
el otoño devora sus hojas: somos amigos.
Le extraemos el tiempo a las nueces y le enseñamos a irse:
el tiempo regresa en la cáscara.
En el espejo es domingo,
en el sueño dormimos,
la boca habla verdades.
Mi ojo desciende hasta el sexo de la amada:
nos miramos,
nos decimos cosas oscuras,
nos amamos como amapola y memoria,
nos dormimos como el vino en las conchas,
como el mar en la sangre que la luna refleja.
Desde la calle nos miran abrazados en la ventana:
es tiempo de que lo sepan,
es tiempo de que la piedra se acostumbre a florecer,
es tiempo de que te compadezcas del desasosiego,
es tiempo de que sea tiempo.



Es tiempo.
(Amapola y memoria)

CRISTAL
No busques en mis labios tu boca,
ni en la puerta al extraño,
ni en el ojo la lágrima.
Siete noches más arriba pasa el rojo hacia el púrpura,
siete corazones más adentro insiste la mano en la puerta,
siete rosas más tarde se escucha el rumor de la cisterna.
(Amapola y memoria)


DE NOCHE,
cuando el péndulo del amor oscila
entre el siempre y el nunca jamás,
tu palabra derriba las lunas del corazón
y tu ojo azul —borrascoso—
le entrega el cielo a la tierra.
Desde una lejana arboleda
oscurecida por el sueño
llega hasta nosotros el aliento
y lo que perdimos transita
inmenso como un espectro del futuro.
Lo que ahora se hunde y levanta
quiere lo sepultado en la entraña:
ciego como la mirada que cambiamos,
el tiempo lo besa en la boca.
(Amapola y memoria)

EPITAFIO PARA FRANÇOIS

Las dos puertas del mundo
están abiertas por ti
entre la doble noche.
Las oímos golpear, golpear
y llevamos la incertidumbre
y llevamos el verdor a tu siempre.
(De umbral en umbral)

FUGA DE MUERTE

Leche negra del alba te bebemos en la tarde
te bebemos al mediodía y en la mañana te bebemos de noche
bebemos y bebemos
cavamos una fosa en los aires donde no estamos encogidos.
Un hombre vive en la casa y juega con las serpientes
y escribe cuando anochece a Alemania tu pelo de oro Margarete
escribe y sale de la casa y brillan las estrellas y silba a sus perros
silba a sus judíos y los manda a cavar una tumba en la tierra
y nos ordena ahora toquen para bailar
Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana y a mediodía te bebemos en la tarde
bebemos y bebemos
Un hombre vive en la casa y juega con las serpientes y escribe
y escribe cuando anochece a Alemania tu pelo de oro Margarete
tu pelo de ceniza Sulamita cavamos una tumba en los aires
donde no estamos encogidos
Grita caven más hondo canten unos toquen otros
y empuña el acero del cinto lo blande sus ojos son azules
hundan más hondo las palas toquen unos bailen otros
Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana y a mediodía te bebemos en la tarde
bebemos y bebemos
un hombre vive en la casa tu pelo de oro Margarete
tu pelo de ceniza Sulamita un hombre juega con serpientes
Grita toquen más dulce la muerte la muerte es un maestro de Alemania
y grita toquen más oscuro los violines luego ascienden al aire convertidos en humo
sólo entonces tienen una fosa en las nubes
donde no están encogidos
Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía la muerte es un maestro de Alemania
te bebemos en la tarde y de mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro de Alemania sus ojos son azules
te alcanzan sus balas de plomo te alcanzan certeras
un hombre vive en la casa tu pelo de oro Margarete
lanza sus mastines contra nosotros nos regala una tumba en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es maestro de Alemania
tu pelo de oro Margarete
tu pelo de ceniza Sulamita.
(Amapola y memoria)



II

Poeta rumano de origen judío  nacido en  Chernovtsi en 1920.
Creció en un ambiente familiar donde se manejaron varios idiomas, razón por la cual habló fluidamente el rumano, el alemán, el ruso el francés y el hebreo. En 1938 inició estudios de medicina en Paris y al estallar la  II Guerra mundial regresó a Rumania donde fue condenado a trabajos forzados mientras sus padres morían en un campo de concentración.  Liberado por los rusos en 1944, trabajó inicialmente como traductor y editor en Bucarest y Viena, para radicarse definitivamente en Paris donde obtuvo en 1950 la Licenciatura en Filología y Literatura por  "L'Ecole Normale Superieure". Más tarde adquirió la nacionalidad francesa.
Considerado como el más importante poeta en lengua alemana de la posguerra, alcanzó la fama desde la primera publicación surrealista "Amapola y memoria" en 1952,  gracias al lenguaje innovador y a su perfecta sintaxis.
Tradujo entre otros, a Rimbaud, Mandelstam, Michaux, Char, Valéry y Pessoa.
En 1960 obtuvo el premio Georg Büchner,  y a partir de 1965 fue internado varias veces en un asilo psiquiátrico donde escribió varios textos en hebreo.
Se quitó la vida arrojándose al Sena en 1970
((()))
Tubinga, Enero-de Paul CELAN

TUBINGA, ENERO------(de La Rosa de nadie, 1963)

Ojos por el discurso
llevados a ser ciegos.
Su -"un
enigma es puro
surgimiento que se escapa"-, su
recuerdo de
torres Hölderlin nadando, asediadas
por gaviotas, sus silbidos.

Carpinteros ahogados rinden visita a
estas
palabras que se zambullen:

Si viniese,
si viniese un hombre,
si viniese un hombre al mundo, hoy mismo, con
la barba de luz de los
patriarcas: sólo le sería dado,
si hablase de este
tiempo, sólo
le sería dado
balbucear y  balbucear,
ya sin poder
parar nunca, nunca
másmás.

("Pallaksch. Pallaksch")*

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Se oía a Hölderlin decir "Pallaksch" tanto para aceptar como para rechazar, en su alejamiento.

[...]"Tubinga, enero" tiene por fecha enero de 1961. Ya no es la ciudad en la que Hölderlin y Hegel fueron estudiantes, sino el lugar en el que se conmemoró, en 1943, el centenario de la muerte del poeta, en presencia de los más altos dignatarios politicos y culturales del nacional-socialismo. 
Por otra parte, enero está ligado, en la obra de Celan, a la conferencia de Wannsee, en la que se ratificó el exterminio de los judíos, ya decidido por aquel entonces. El título formula esta oposición: a la poesía se la confronta con el acontecimietno; y esa confrontación debe mostrar que ya para siempre será imposible afrontar la poesía sin referirse a  él.

"Enero" cobra sentido no sólo en relación con la historia que ha marcado al poeta, sino también dentro del conjunto de la obra. La misma palabra "Jänner" ("para Enero"), la utiliza Georg Büchner en una frase de su Lenz, que Celan cita en El meridiano.[...] 
 tomado de Poesía contra PoesíaCelan y la literatura,  de Jean Bollack, edit. Trotta,
traducción Arnau Pons


TÜBINGEN, JÄNNER

Zur Blindheit über-
redete Augen.
Ihre -"ein
Rätsel ist Rein-
entsprungenes" -, ihre
Erinnerung an
schwimmende Hölderlintürme, möwen-
umschwirrt.

Besuche ertrunkener Screiner bei
diesen
tauchenden Worten:

Käme,
käme ein Mensch,
käme ein Mensch zur Welt, heute, mit
dem Lichtbart der
Patriarchen: er dürfte,
spräch er von dieser
Zeit, er
dürfte
nur lallen und lallen,
immer-, immer-
zuzu.

("Pallaksch, Pallaksch.")*

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::


                                        


jueves, 9 de noviembre de 2017

Gonzalo Rojas, el poeta más exquisito. que se le va de las manos a nuestros escasos lectores de poesía, y siempre presente: La Mandrágora de Chile.





Descenso a los infiernos

Yo no descanso nunca. Yo no tengo reposo
porque me estoy haciendo y deshaciendo.
Soy la lengua incesante del mar que anuncia el éter y el abismo.

Mi palabra anda en boca de todos los amantes
que descuartizan su alma por los besos
para honrar con su llama la acción de la semilla.

¿Por qué veo a los hombres en catástrofe?
¿Por qué los veo presos
si siempre fueron libres, con las alas cortadas?

¿No soy hijo del hombre? ¿No soy parte del día?
¿No soy sobreviviente de otros ojos vaciados,
ojos que hace mil años se abrieron en el niño
que era mi propio cuerpo?

¿No heredarán mis ojos los hijos de mi canto
hasta hacerse otra vez un niño misterioso
que llorará ante el mar sin poder comprenderlo?

Me paseo furioso,
cortado en dos mitades milenarias,
como el gran mar que tiene dos cabezas erguidas
para mirar arriba y abajo la tormenta.

¿Dónde empieza y termina la pasión de mi cuerpo,
libre de la mentira? ¿Es mi sangre la estrella
del movimiento, sol de doble filo,
en que lo obscuro mata a lo confuso?

Me alimento de sangre.
Por eso estoy hundido,
en esa posición de quien perdió su centro,
la cabeza apoyada en mis rodillas,
como una criatura que vuelve a las entrañas
de millares de madres sucesivas,
buscando en esos bosques las raíces primeras,
mordido por serpientes y pájaros monstruosos,
nadando en la marea del instinto,
buscando lo que soy, como un gusano
doblado para verse.

¿Es la pasión la forma de mi conocimiento?
¿Son mis ojos las manchas
del aire? ¿O es el aire padre de la mentira?

El sol, todo este sol que me desvela al fondo de las últimas formas
con su estallido inexplicable,
me está poniendo ciego de mirar lo perdido.

Yo veo por mis actos mucho más que a través de mis visiones
que mi ceguera es parte de la total videncia,
cuya luz me fascina con sólo obscurecerme
debajo de esos soles ociosos y enredados
que componen los días de este mundo.

Mi obscuridad se sale de madre para ver
toda la relación entre el ser y la nada,
no para hacer saltar el horizonte,
ni para armar los restos de lo que fué unidad,
ni para nada rígido y mortuorio,
sino por ver el método de la iluminación
que es obra de mi llama.

Así vivo en lo hondo de mis cinco sentidos
mil años boca arriba y otros mil boca abajo,
pues necesito entrar a saco en cada cosa,
sembrar allí un volcán y dejarlo crecer
hasta que estalle solo.

Yo no explico las causas como si fueran flores
encima de una mesa llena de comensales,
mientras suena la música.

Oh miseria del hombre,
desde hace miles de años
la mentira es el único cadáver
que contamina el éter de las cosas:
el cadáver sin fin, ese pelo infinito
que aparece en el punta de la lengua.
Ese pelo de muerto que cae de la noche,
nuestro peor cuchillo,
que nos corta los ojos con dulzura.

Me imagino que todos los cobardes
viven de la mentira,
todos esos que buscan
los principios debajo de las piedras,
seres que no son hijos de sus obras
sino esclavos del miedo.


De La miseria del hombre, 1948.

***

Fábula moderna

La Vaca Racional tiene los ojos de la envidia,
el cuerpo de una bella mujer, y por su baba
se expresa la miseria de los hombres.

Si, por fortuna, un día, nace el Árbol que viene al mundo libre,
distinto de los árboles que lloran su esclavitud en el paisaje,
y florece, y da fruto -natural testimonio de la naturaleza-,
la Vaca Racional palidece y murmura.

Y convoca a los puercos en su alcoba:
"Este Árbol no es un Árbol, les dice. No da flores ni frutos.
Este Árbol es un animal sanguinario
que no existe en el aire ni en la tierra.
Es un error visual, causado por el miedo de la noche.
No disfrutéis su sombra. No respiréis su oxígeno".

Pero el Árbol existe. Trabaja para todos. Los alimenta a todos.
Es capaz de morirse cada día por salvar a los otros de la muerte.
Por darle aire a los muertos, es capaz de vestirse de locura.

Lo que la Vaca Racional no podrá perdonarle
es el misterio que está inscrito en cada una de sus hojas,
donde pueden leer solamente los pájaros.

Ella vive esperando que un rayo parta el brillo de su copa,
pero el rayo es el alma de este cuerpo.
Vive afilando su hacha y la arroja de frente o de perfil
sobre la piel del Árbol. Pero el filo es un beso en su mejilla.

Entonces, se alza lívida de cólera. De cólera de histeria:
-"Este Árbol es un árbol,
es hijo de otros árboles, pero es un enemigo
de los árboles. Quiere encadenarlos al suplicio de la tierra.
Ya sabéis que he intentado arrancar sus raíces y volcarlo,
y convertirlo en barco, en casa o ataúd. ¿Por qué los otros árboles
son seres serviciales y prudentes, con que se labran sillas y ventanas
para mirar el mar, y cantan en silencio la humedad de su congoja?"

-"Vedlo ahí. Le hemos dado la lluvia y el verano suficientes
para su crecimiento, y se ha burlado de nosotros
usando sus pulmones para sembrar la alarma en los esclavos"

-"Vedlo ahí como un rey cuyo trono fuera el viento
haciendo oir su voz, llevando el remolino
al corazón de todos los que fueron un día mis lirios predilectos".

-"Vedlo ahí, vomitando su fuego por las hojas.
¿Qué hacer para evitar a nuestras hijas la posesión y el arrebato,
la tiranía de este cuerpo invulnerable
a la vida y la muerte?"

Ya presa de su celo y su locura, la Vaca Racional
congrega a sus amantes y vecinos, y decide la suerte
de ese Enemigo que prefiere la posesión de la tierra
a dormir en la alcoba de sus vicios manchada:

-"Bello es el Árbol. Nunca he visto tan singular belleza
en el corte del aire. Tan divina Apostura.
Sin embargo, sus hojas no son originales, pues ellas me recuerdan
la alta filosofía
de los árboles griegos y alemanes.
El porte de sus pétalos tiene el color de los arbustos de Oriente.
Veo que por su savia discurre la corriente de los árboles clásicos,
de los árboles del Renacimiento,
veo en su esencia el bosque caballeresco y mágico;
en su médula veo la luz desesperada de los suicidas lengua afuera,
en su corteza el adjetivo arrugado por el fuego.

Como veis, yo tenía mis razones:
este Árbol no es un árbol. Es una suma de influencias
de soles y de lunas, como un día cualquiera,
y por lo tanto su raíz es una amarra en el vacío".

-"Vamos a su montaña, y le diremos lo que pensamos de su orgullo".
La venganza en los labios
-la fruición de lo débiles-,
a la luz de la luna
toda una caravana subía por el monte.

Todos iban felices,
dispuestos a matar a Pedradas el Árbol.

Primero iban los sordos, después los ciegos y los mudos.
Después iban los frailes. Luego las poetisas, es decir, las rameras.
La lista interminable de los hermafroditas de cine y de café.
Atrás iban las viejas que hacen versos, los periodistas amarillos.
Por último, los médicos, los profesores y abogados,
es decir, los comerciantes de este mundo y el otro.
Todos iban cojeando, y despedían una especie de baba por la cola.

Cuando llegaron a la cumbre,
donde el Árbol vivía y respiraba como siempre,
se quedaron inmóviles ante la dignidad de su hermosura.

-"Que hable la Vaca Racional, Nuestra Madre, clamaba el auditorio".
Sentáronse en las Piedras y aguardaron en vano el manantial de su elocuencia.

Y murmuraban:
-"¿Es posible que Nuestra Madre nos haya abandonado?"
-¿Tú la has visto a lo largo del cortejo?"
-¿Por qué calla?"
¿Habrá muerto de vejez, o de miedo?"
-"No. Parecía joven y fuerte, como el Árbol".

Entonces vino el Viento
y le dijo: "Volved
vuestros ojos adentro de vosotros.
Cese todo el escándalo. Mirad.
Ya duerme vuestra madre su muerte merecida.
Os la robé en mis alas, y la colgué de su maldita lengua
de Madrastra del Mundo".

De repente,
alguien vio que una sábana -mitad aparición y mitad túnica-
pendía de una rama bajo el viento.

Era el cuerpo, ahorcado por la lengua,
de una mujer hermosa.

Pronto la abrieron y la hallaron
tan horrible y monstruosa
que todos los presentes vomitaron hasta el último pelo de sus vísceras
pues lo que no era llaga
eran moscas pegadas a las llagas.
Escrito con su pus, se leía en su frente:
-"Arrojad mi cadáver a los perros del asco.
Yo fui la Perversión y la Mentira".

No hubo temblor. Ni se partía el cielo.
De pronto salió el sol por la copa del Árbol.
Pudo verse un instante que el Árbol era un hombre
y que la concurrencia sólo eran sus ideas,
porque no había nadie en la montaña
sino las últimas estrellas
y el aire era una inmensa pesadilla.


De La miseria del hombre, 1948

_______________________________________________________

Aproximaciones o el amargo tache de las conversaciones, postrados ante los siglos ausentes, y con esto, el reverbero ya no tiene alitas traídas por Medea.

Gonzalo Rojas tan parecido, tan gemelito de Chaplin, y Comas igualitico a Rojas, en nada controviersen, buscándote entre elásticos pliegues, y si es verdad toda esta poesía, que vendan los cuadros antiguos, pero no mi encuentro con ese Uno, del que yo hablo y hablo y no digo nada.

Tomo la décima, y reparo en tu ausencia. Si era verdad que repetía la consabida partida, de un no decir ante La Mandrágora chilena, sino el automático estilo de los sueños en el calidoscopio. Braulio Arenas, Teófilo Cid, Enrique Gómez Correa, y Jorge Cáceres. Otra cosa que pensara en el comunismo con Allende.

Gabriel del Casal
----------------------------------------------------------------------------------------------

Braulio Arenas

Cáceres

Sin recurrir a las ventanas
sin asomarse a las panoplias
sin colgar frutos de los árboles
sin cortar en dos la noche
sin esperar el buen consejo
sin recurrir a las ventanas
sin propender a los relámpagos
sin asomarse a las panoplias
sin atisbar el mes de enero
sin decidirse a abrir la puerta
cuando se fue Jorge de viaje.


_____________________________________________

Enrique Gómez Correa



MANDRÁGORA, ARTE POÉTICO
1
Al toque del relámpago
Sacad de paseo vuestro espíritu
Hacia los acantilados del mundo exterior
Tomad la primera palabra que salte sobre el labio
Y lanzaos con ella al infinito.
El mundo es una invención de poetas
El poeta es una invención de la palabra
Y la palabra es el perfil del sueño.
Que el hombre se busque en su obscuridad
Que viva en sus mitos
Que dé rienda suelta a su locura.
Es siempre ese juego de peligros
Ese ir y venir de lo inteligible a lo ininteligible
La necesaria presencia actual de la inefable
Que se nos va que se nos va
Y que por un golpe de azar reconocemos y capturamos
En la angustia de la mañana en la angustia de la tarde en la angustia de la noche
En fin comprendes
En plena soledad.
2
Razón para reír razón para llorar
Que el ser viva sumido en el sentimiento y aún en la idea
Que le destruya el alma.
Que se aparte de su razón que se aparte de su instinto
Sea como el ruiseñor de la soledad
Sea alto invisible nostálgico
Pise sobre la yerba del placer.
El amor a lo desconocido
Le trae una sed le trae una garganta
Le habla con ternura con furor
Con el deseo de la sobrecogedora aparición de la bella desconocida.
Y es ella que se afirma en lo negro que soy yo
En mi amor en su amor
Que supone que es mi amor
En acto de presencia.
3
No será el sonido de la palabra
Sino el sonido del mundo el sonido de la realidad pavorosa
Quien me lance a la isla atormentada del conocimiento.
Será el fuego interior
Que lo transforma a uno de repente en hoguera
Y lo hace girar sobre sus talones
Como el pasado imaginario gira alrededor del presente imaginario
Que es el futuro.
Es la consecuencia de la pureza de tu corazón
Le dice una voz al oído
Es tu propio ser que se vuelve en contra de ti mismo
Eres tú en acto de videncia.
Y así la puerta se abrirá
La puerta errante en los cielos del atardecer
La puerta junto al cielo
La puerta que es el ojo del infinito.
Despegándose de mí mismo
El ser poético me induce a la transfiguración.
4
Y se cantará con una voz extraña
Con un pulso a duras penas sostenible
Hablará con los fantasmas
Con la sombra de los fantasmas.
Un bosque azotado por los relámpagos
Un relámpago azotado por el mar
Un mar azotado por el delirio
Un delirio azotado por uno mismo.
En el amor seremos el Uno y el Todo
El Tú y el Yo en el Mí
Comparables al destello de la violencia
A ciencia cierta el espíritu de la Mandrágora.
5
En vano habrá de llorarse
Los objetos permanecerán inmutables en las envolturas esenciales
Se gritará en la noche se gritará en el día
Y por último terminaremos gritándonos al oído
Que la noche y el día son el eco del uno y el otro.
Entonces la libertad estará en vuestro corazón
Mientras el espíritu esté preparado para renunciarlo a todo
Aún al amor al perfil del amor.
Abandonaréis vuestros temores vuestra casa
Vuestro pan cotidiano
Abandonaréis la vida abandonaréis la muerte
Abandonaréis la idea del adiós.
Será la revancha de vuestro corazón
Negando la noche negando el día
Destruido el ser
Disuelta el alma misma en la eternidad.
Y entonces
Entonces estaréis en la poesía en lo negro
En el calor sombrío de la mandrágora
En el espíritu entonces entonces
En el espíritu dispuesto
Como para saltar de un segundo piso.
En pleno día, 1948.
---------------------------------------------
Teófilo Cid

Canto Primero

La soledad es un reflejo de las horas dichosas 
Por su espiral las zonas blancas
Que aparecen como causa de las negras 
Vierten en la hondura su compacto mecanismo 
Y los recuerdos calzan zapatos puntiagudos 
Sobre el cojín de las sienes apagadas.

La soledad es un estanque con faunas de alcohol 
Millares de pálidas tribus de nicotina
Canoas frágiles de sed 
Y un cielo que interceptan nubes ebrias.

Vencido por sus aguas hojarasca soy 
Árbol de río de azúcar 
Lluvia angélica tostada por el sol 
Mi soledad es un paraguas que se quiebra 
Como un trozo de voz.

En torno a su eje 
Brillantes lagartos trepan 
Y hay siesta en el trigal.

Yo recuerdo una mañana sombría 
Exactamente equilibrada para aquellos años 
De extenuación y niñez 
Los faroles temblaban bajo el remo de la lluvia 
Yo miraba, yo miraba
Un bello témpano de amor tendido junto a mí.

Pasé la mano sobre el dorso azul 
Y vi que los astros eran tiernas dependencias 
De mis oídos 
Que los sonidos de la luz eran dulces vertederos 
De palabras de amor 
Y creí sentirme mixto puente de dos pieles 
Para cruzar aquel gran río, aquella ancha ría 
Que había entre los dos.

Oh mía entre las mías 
Ilumina el resplandor 
E1 negro hálito de adiós 
Que yace en toda boca 
Ilumina mi verdor 
Las praderas que en los besos reverberan 
Con sus vacas y sus méritos actuales 
Oh amiga, oh virtuosa de la fuga 
Que hoy te encuentre nuevamente en mis palabras 
Creada por instinto de cansancio 
O por valor. 


De: Camino del Ñielol



martes, 17 de octubre de 2017

Zama, drama, 2017, de Lucrecia Martel, podría ser la película de la década en Iberoamérica.




Zama, 2017, de Lucrecia Martel, literatura y cine, la vieja pelea.

Gabriel Jaime Caro (Gajaka)

Preparándose a no ver la trama que usted no ha vivido, sabe, pero no es el clímax cinematográfico o climatológico del siglo XVIII. (Zama, de la cineasta argentina, Lucrecia Martel (Salta, 1966)). Basada en el libro homónino del mendocino, Antonio De Benedetto, y de otros autores que leyó para la adaptación, dijo la salteña, que no recuerdo, en el foro del Alice Tull (Festival de cine de New York), su teatro favorito, según ella, callando a la critica de su país, que dice no ser muy fidedigna al Zama don Diego de Zama, del escritor argentino. 
También habló de Romy Schneider, en la parte que le tocó trabajar en Bocaccio 70, acerca de los sirvientes que también son esclavos.
Algo que pasó en su mente, su existencia en un paraíso, por muchas noches de corrección al guión, hasta que lo volvió casi sobrenatural, que es lo que pasa muchas veces cuando hay demasiado violencia, represión y esclavitud.

Yo digo que es la pelicula de la década dentro del cine de Iberoamérica, no solo por ese arte casi teatral, poesía grabada con un pincel, marcos de geografías imposibles que da un estudio. Un delicioso cuadro que se roba para nosotros el siglo 18, una angustia inquietante para un personaje como Zama, funcionario que pide traslado de su puesto en la frontera con Brasil, en todo el Chaco. 

Con una lengua endemoniada y muy portuguesa, los amos de un mundo, queriendo ser ricos con la magia y la barbarie. Bien parados los pobladores pintados de rojo como de cúrcuma. Zama impertérrito metido en una cacería, decepcionado de todo, del silencio del Rey, y de la postura corrupta del Gobernador.

El desgraciado funcionario Zama, es interpretado por el actor Mexicano, Daniel Giménez Cacho, con la historia que uno hubiera querido escribir. Lola Dueñas, el aporte del cine de Almodóvar. Matheus Nachtergaele, en el papel del conquistador portugués Vicuña Porto. Juan Minujin, entre otros.



A nivel del cine de autor hecho por mujeres, desde Claudia Llosa (Madeinusa), la peruana, no veíamos nada bueno. Aparte de algunas realizadoras judías argentinas, que irrumpieron en el 2000, que no recuerdo tampoco. La salteña se puso las pilas, a crear su propio estilo; vaya a ver de donde sacó esos guiones tan enloquecidos como el de La Ciénaga y la Niña Santa. In situ, Ya había bajado un poco la calidad de los filmes anteriores con La mujer sin cabeza. Con algunos errores de edición, pero que ha sido motivo de muchos análisis sobre este arte de la realidad en el cine, con toques de locura de mujer.

Como digo, su peli es única, hace abstracciones inverosímiles, es un cuento de hadas, de obscenos de fábula. El detalle de los vasitos para el vino, solo con el humor de esa chica de Pedro Almodóvar, Lola, el barroco en América, que desbarata un lienzo del siglo 17.

Me hizo recordar a Dogville de Lars Von Trier, aunque no tenga nada, es solo para darle categoría fílmica, no tan teatro de Beltolt Brecht, o del escenario de Peter Weiss, o simplemente Esperando a Godot. Nunca a Cabeza de Vaca, o Aguirre de Herzog.




Hay una clausura, el sexo es determinado por las acepciones de la ausencia, pues no hay Inquisición, aquí, ni religión católica que pueda frenar la brujería de los años perdidos de la existencia, de estos advenedizos de la península ibérica.

La producción de sus cuatro filmes, son ahora memoria de una cinematografía única, que no admite concepciones, así haya concebido las cosas de un modo diferente en este último filme; que irrumpió con su obra maestra La Ciénaga dejándonos como sus fans para siempre, hay que advertirlo siempre. 

Vemos un onírico espectral en la secuencia de la oscuridad, donde se supone Zama es apresado por una tribu indígena, pero no lo es, simplemente se ven los valles de la muerte. Ha destacado el nombre de un libro, de donde sacó su personaje, el resto es escritura, admiración y buen gusto, de Lucrecia Martel, la salteña.

Una risa que no corresponde a una sociedad conquistadora, entre ambos invasores, España y Portugal, buscando sus fronteras indeterminadas; España pensaba que el territorio del Sur hasta la Patagónia era su territorio a conquistar, y que lo otro, la costa del Brasil era para los grandes navegantes, Magallanes, los portugueses. 

Desconocía la corona española la grandeza del Amazonas que desembocaba al Atlántico, hasta ese momento histórico? Los Borbones eran bien brutos. Cuál era pues la estética, eso solo lo sabe L. M. en la adaptación sublime. No eramos así, si eramos así.

Muy pronto en la cartelera de Manhattan.




Lucrecia Martel, cineasta argentina, y Gabriel Jaime Caro (Gajaka), en el estreno de Zama, en el 55 Festival de cine de New York, 2017. Le dije a Lucrecia, que Richard Peña (antiguo director del festival de cine del Lincoln Center) y yo eramos sus fans número uno y dos, y que había otros, como Comas y Loli, y que formaríamos su club de fans neoyorkinos. Foto de Adriana López.


jueves, 14 de septiembre de 2017

El poeta peruano Luis Hernandez Camarero, en este 3 de octubre, recordamos su partida, con algo de nostalgia. El poeta médico que se alejó de las imprentas para hacer sus cuadernos ilustrados de arte. Un poeta MENOR inconmensurable.




Luis Hernandez y su novia Betty.

De nuevo Luis Guillermo Hernández Camarero,

a casi 40 años de su partida violenta (suicidio, crimen o muerte involuntaria, pues fue encontrado en un rastrojo sin vida)), doble versión de 20 años no son nada, menos 40. Solo pensando en sus Cuadernos de poesía, se siente esa contemporaneidad; no pulió como Miguel Hernández, así éramos los de la Generación del 60, menos Antonio Cisneros, que se sentía cojo ante Vallejo, y por eso arrojaba en los baños de los aviones sus poemas circunstanciales.
Su estilo (quizás quiso ser un orador sin oratoria) solo podrían ser notas clandestinas del amor platónico, atravesado el fantasma del comunismo contra natura los Incas del siglo XX, luego celebramos a Aguirre en el cine, asistidos minutos antes en el suicidio de Arguedas, buscando una buena hiperbatón.
Si te secas como escritor, no tanto como poeta, estás liquidado, eso mismo le pasó a Luchito, que se lo dijo a algunos poetas amigos (Luis La Hoz, entre otros), antes de partir al siquiátrico en Baires.
Nos hemos, somos, quedados solos, salvaos de las dictaduras anticomunistas, bailando aquí y allá, los bartender no habían salido todavía de Cuba, ni de latinoamericano se pensaba, miedo a Colón, a la dependencia, al baile de Sofía Loren (Americano),
Me llevabas 8 años, ya eras otro en la escuela de la señorita Perú; nos estremecíamos con los testigos de la revolución cubana, y más con el budismo zen.  No nos quedó la represión hacia el sexo, todavía, creado, la no libertad de conciencias. Había que salir, y ese dictador peruano te eclipsaba. La lista negra, Kant y Schopenhauer. Todos se iban a parecer al dictador Pi.
Woodstock, Vietnam, el jazz, el Rock contra esto, ganaron los hombres del jazz, intacta la música clásica, en varios vinilos, devorándolos te catapultó en la poesía. Javier Sologuren, perdón, dele el puesto a este medio maldito. No seas amorfo, tildea como sale la voz por entre los cobres. sublime entre el cielo y la tierra.

Gabriel Jaime Caro (Gajaka)

(Sin corregir)

Luis Hernández Camarero, Lima, 1941, Buenos Aires, 1977.
tocaba flauta y piano, tomaba mucha leche. Los poemas con los nombres de autores, músicos, clásicos, no desentona. Sobre todo su Divertimento, Región Austral, Los Begunes de la Million, Entre el césped y el firmamento Gran Jefe un lado del Cielo cantó una canción más antigua que el ser humano (tremendo título, se los comió a todos), La avenida seis de agosto, Las constelaciones, ay mi madre Capricornio en New York, versión mia.  Schumann Robert (para mi su mejor poema)pa bajarse de patillas a sus aserrines del caballo de madera. Un albañil muy profesional de la calle, de las avenidas hacia el Cielo redondo del mar, o de La avenida del cloro eterno.

El sol azul, soy Billy the Kid.  Para que no te rajes, universitario de Lima, la horrible. Quién hubiera podido acogerte, sino eras un suicida. Más bien una virgen barroca. Allí la mañana con las niguas de la niña, traspatio el sadomasoquista que no quería ser cura, otra cosa que vanagloriara sus hazañas tan insignificantes. El filme de los 15 años poseído por sus dioses trotamundos y el hacha partida, osea la política inconcebida, la de la felicidad eterna.

De lo mejor atendiendo a un genio incomprendido, a 40 años de su muerte de forma violenta, dicen que en octubre 3 del 1977 por la milicia de la dictadura argentina, pero han romanizado la escena, de que se le tiró a un tren, en homenaje al poeta húngaro, Atila Jozet, que si lo hizo, un 3 de diciembre del 37. Suena un insulto para locos con esquizofrenia. Ya había caído asesinado el poeta guerrillero Javier Heraud, a sus 21 años, en 1963, por la dictadura peruana.

Tiene  muchas pecualiaridades: desde muy joven ya sabía hacer de todo, y no lo sabía, hasta abjuró, corto su hilo de generación, más sin embargo ahora lo alcanzaron, o Hernández a ellos.  Uno que otro libro, entre Ojeda, Hinostroza (Contranatura y Consejero del lobo). Romualdo, Eielson, Perú que era Miss Perú. Un chamaco serio, que a todo le ve el final, y nada, vivir, que es lo único bello.

Cisneros revisitado (el barroco y él), Vargas Llosa, todas las escuelas unidas. Hora Zero, Enrique Verástegui. Cloaca, y quienes son los neobarrocos, si Hernández no pertenece a ninguna de ellas. Yo no se porqué gusta ahora, si casi todos los poetas de su época fueron académicos buenos, solito Luchito quince años de poesía, puro Rimbaud, unos cuántos por allí. De seguro no le gustó a Ortega, si, menos al aprista ese, con un master en Harvard. Creo que de apellido Escobar.

Sol Lila, Voz Horrísona, más entre el fuego de las Vanguardias, y la prensada, tuviste un acuerdo para el que no regresaría, que dice ver Edgar O'hara. El final de la octava sinfonía de Malher, a tu dedillo, a tu curación,  y la octava inconclusa de Schubert, con la que danzabas ceremonioso con tu cerebro ardiendo.
El poeta Javier Sologuren, el poeta de Detenimientos, 1947, poeta Mayor ante un grande Poeta Menor. Luis Hdez, y su editorial (La rama dorada, que les publicaba a los poetas de los sesenta). Emilio Adolfo Westphalen. José Watanabe como el cholo Vallejo, Juan Ramirez Ruiz Poeta malogrado, encontrado muerto después de ocho meses de desaparecido, tiene dos o tres obritas maestras. Montalvetti por la selección de Eduardo Espina.




Como sabemos, había publicado tres primeros libros, entre 1961 -65, Orilla y Charlie Melnick, bajo el sello La Rama Dorada, y Las Constelaciones.

Blanca Valera, Carlos Germán Belli, íntegro, limpio el tinte por el viento acrecido los valles del ponto y ponta. Pronto y putería. Bueno exagerando. La arenga arrenque. German Belli no ha tenido casi lectores, pesa ahora la risa de una mujer, en los bordes del verso, en sus esquinas aquiescentes. Bendezú. Un ejército de las sombras que hoy deambula por toda América. Si es cierto que el amigo lleva la otra verdad, todos amigos de su flauta, de esa cicla por la playa, de las clases en la universidad, y sus [poemas y dibujos}; señor no existe.

Si ha pasado de chisme en chisme lo de Luchito, es por lo sagrado de su corta existencia, el picolín de su familia, advertido siempre, su hermano Max que salía por la televisión, ni se imagina lo que me gustaron sus poemas como escritos en la hojita de papel para la formula médica. El chiste zen con los directores de orquesta.

No es William Carlos Willams, ni aunque se le parezca, vaya que tiene uno, Ahora comienza la poesía, que son como siete poemas cortos unidos, eso si es música clásica para la calle de su Alemania favorita, las avenidas y el mar. Yo me lo imaginé solitario perfecto, cuando Ernesto Mora me prestó la segunda edición de Voz Horrisona, para Realidad Aparte, Segunda vida, New York, 1993). L.H., antes, y los poemas de su Impecable soledad.

El poeta Luis la Hoz (Su Semblanza a Luis Hernandez) con la toma de la Chakta, y otros viajes por la selva), y Pedro Granados, que me retaba con Luchito, como un grande por convicciones poético políticas. De ellos dos nació esta pasión y sacrificio por la poesía. La metáfora desnuda, las ganas encanecidas del Modernismo. Cien puntos para un raro, rara, No hay que querer a los suicidas, pero repito Lucho no lo era, algo no le gustó de Paul Celan

Pase la onda, unos poetas con cosas nuevas que decir, ante el monumento de la grandeza, Vallejo… Y es como de izquierda calladita sin serlo. Con grandes maestros como Mariátegui y Valdelomar. Antes, mucho antes, Carlos Oquendo de Amat nos dejó de herencia 5 metros de poesía, lejos de imaginar una dictadura que lo había desterrado del país.  En el cielo por cierto está.

Toda Lima fue suya, La herradura, hasta Barranco; lo sabe hasta un premio Nóbel de Literatura. Todo lo regalaba, hasta sus más exclusivas cosas (la flauta que le regalo su hermano Max la lanzo al mar). Gandhi le queda chiquito, y  el escritor Nicolás Yerobi, que capturó sus cuadernos para una antología que Hernández puso Voz Horrisona, en sus últimos años. Y que salió publicada un año después de su muerte.




Ahora ya entiendo, Luis  Hernández,  que lo pudieron haber matado por su talento en la calle, con su amor por la música, sus títulos y ese alemán que dominaba (Amó y odió a Paul Celan). Cómo Rothko, Mayakosvsky, Alejandra Pizarnik, se pudieron haber secado como artistas, por distintos abusos.

Su locura (siete pastillas diarias), era su fanático mayor, se tornó peligrosa en Buenos Aires (1977, un año terrible en el Cono Sur). Los desaparecidos, de las mal llamadas dictaduras Gorilas, y los verdaderos gorilas masacrados. Vallejo seguía siendo el primero en la lectura. José María Arguedas no convencía a nadie sobre el indigenismo, el quechua, todo en él un portento, un novelista, Poeta.

Damos por clausurado, ¿su inventario no llega a Luis Hernández Fundación, ni con los besos en clausura de la Hijuelos? Claro, yo soy falso. Miguel Ángel Zapata, Mariela Dreyfus y Roger Santibañez, son hoy sus ardientes seguidores nihilistas de la literatura peruana. Ojo, Diría que Luchito inventó un movimiento que no era nada, en sus cuadernos, bueno tenía su Antiedipo en boga. Lacaniando.

Quedaban las cartas devastadoras a Betty, ni un ramadán lo salvaba en Baires, su escuela ordinaria no era el fascismo, la escuela ordinaria de un peregrino en su espacio, poeta de los pobres enfermos, de los pobres engranajes con la transparencia. El ancla del barco viejo. El sátiro que no fui.

Y el poeta O'Hara trastabillando hacia lo rumoroso, la marinera, en Luchito… Hoy Luis Guillermo, por eso te admiro Edgar. Su elogio ha crecido con sus congresos muy particulares, humor contra danza y tertulias, y dice Luis la Hoz que se han recuperado más de 120 cuadernos (tres en completo alemán) y con títulos hermosos, El estanque Moteado, El elefante asado (puro cine). Arte poética de un caricioso. Amó el silencio en medio de una atravesada esquizofrenia.

A Edgar O'Hara, Luis La Hoz.

***




Selección de poemas de Luis Hernandez

Schumann, Robert


Hermanito: Tú posees
La languidez del sueño
Y un amor. Atardece
Y en la calle
A pesar del Tiempo
Me alcanza tu alma
Y me recuerda
Que bajo todo cielo
Existe la nostalgia
Y el silencio. En la taberna
Se escucha
El La doliente. Transeúnte
Es el Tiempo también,
Como nosotros. Yo comprendo
Tu lamento noble
Y tu alegría flores
Sobre el asfalto suaves
Flores. Tú posees
La languidez del sueño
Tú eres quien ahora
Canta:
Solitarios son los actos
Del poeta: Como aquellos
Del Amor
Y de la Muerte.

("A Roberto Schumann", M: 336-337)

“”””

Shelley, P.B.

I (PUESTO EN LA EDICIÓN)

Adiós Percy Shelley
Quién sabe
Si nos veremos
Der Dichtung Schleier
Aus der Hand der Wahrheit
Plena ya es mi vida
Puedo regresar
Al valle profundo
O también, Percy,
Volver a hablar contigo,
Tú, que me enseñaste
que nada es sueño
Y menos aún el amor

* * *

Como el sueño tuyo
Que se refleja
En todos los sonetos
De Inglaterra
Tú soñaste
O, igualito es,
No soñabas
Es la enredadera
Y el denso paisaje
Algunos dicen
Que hay que liberarse
De los fantasmas
Del amor
Pero el amor
No son fantasmas
Tú, que sabías
Y hay en algún lugar
Pequeños preludios
Como el sueño tuyo
Nadie puede ocultar
Su origen
En el sueño
Nadie puede cubrir
Sus ojos humanos
Nadie puede ocultar
Su propia poesía
Nadie no ha sido triste
Nadie no ha sido
Alegre
Todos hemos construido
Pequeños preludios
Oda a Percy Shelley
Y, de alguna forma,
To know
Even hate
Is but a mask

("Percy B. Shelley", M: 378)



  1. Comentarios seleccionados:
  2. Yo adoro a Luchito, sea poeta menor o mayor, en eso se piensa tan acostumbrados a esta clasificación mordaz. Muy buena la selección, como uno se deleita repasándolos, con esa contundencia que hay que tener cuando se dirige a un autor, sea músico o poeta, y en pocas líneas definirlo plenamente sin rodeos.
    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo adoro a Lucho, no por si o no por no, estoy entre esa oratoria no oratoria de mi homenaje, platónico, sin haber leído toda su obra, me faltaron dos poemas que son las muestra estética y sincera de su poesía, de la que pienso puedo haber descreído, son sus poemas Gustav Malher y New York, New York,
      Eliminar
    2. VIER JAHRESZEITEN

      El Dorado Estío se acumula en los restaurantes al borde de la mar: la mar, los ríos, los estanques, los espejos que devuelven la imagen, imagen que, al igual, sueña y sigue la vida en su reflejo.



      * * *



      Miroirs de Ravel estallaba en la Avenida desierta: vidrios, chapas, fósforos, latas; y todo el prestigio del asfalto tarde, cuando uno regresa por el centro de las pistas, con la huella del día como el borde de la espuma sobre el mar, avanzando, hasta que la orilla llega: casetas, hierros, ámbar y un óxido impalpable: El Otoño.



      * * *



      Luego pensó en Aristóteles, el Metafísico, quien dijera: para vivir sólo hay que ser un animal o un Dios. Soy un animal, dijo mirando con indiferencia sus manos. Pero la suya era la soledad que no mata, la soledad que no aísla, la soledad que no entristece, la pequeña música nocturna. Andar perdido pero con una dirección que emerge del feeling o del swing, o del estilo de Shelley: interpretar la obra musical sin temer a la Belleza, tan temible.

      Shelley bebió entonces, para cambiar la Belleza del Universo en otra Belleza igualmente real.

      So wonder so beauty so terror.

      Y su paz del alma residía en su inquietud constante, pero llevada a la simetría, a la azul coherencia surcada de yates. Y algas que el mar amó.

      Yo quisiera dar vida a esa canción que tiene tanto de ti.
      Y luego de tal Lied, porque Lieder hay también en el Sur, Percy B. Shelley Alvarez durmió.

      Lo despertó un sonido semejante al Fa.



      Nota: No encontré "New York, New York", que está en Voz Horrisona. No lo veo en la web para sacar una copia.
      Eliminar
    3. GUSTAVO MAHLER
      Atardezco
      He dejado, hace tiempo
      La hora del mediodía
      Navego solo por los ríos
      Cuyos cauces
      Son dulces a mis ojos
      y descienden
      Suavemente
      Hacia la noche.

      EL ELEFANTE ASADO

      Consérvame en la frialdad
      De las cosas abruptas
      Y sin Sol
      Y de las agujas grises
      ERZA POUND

      1
      Esta es la historia
      De Mowli
      El niño oveja

      2

      Adiós amor
      Te he visto
      Muchas veces
      Reluciente
      Beber el agua
      Y también
      Beber el vino
      Y jamás
      Me he dolido
      En tu presencia
      Adiós amor
      Muchas veces
      Y jamás
      3

      Tengo el sueño vago
      De haberte visto;
      Y también entreabrirse
      El aire
      A tus pasos amor mío.
      Y entre vidrios,
      Bajo, en el horizonte:
      El día.

      Estos son poemas claves en Luis Guillermo Hernández.
      Eliminar



Karl Marx

Amado de las flores
Del Convent Garden

Carlos canta

International
Shall de

Así soñaba Vladimir

("A Carlos Marx")

“”””
 """"
Petrarca, Francesco

Qué puedo yo ensayar/Sobre el autor de ese/Soneto. Creo que/
Petrarca...

la sotto giorni
nubilosi e brevi
nasce una gente a cu'il
morir non dole

En Campidoglio
Coronaron al Petrarca
De sonetos

y

la, sotto giorni
nubilosi e brevi


En Campidoglio
Se elevó el Petrarca
El triste Petrarca
A la altura
De coníferas ramas
Asfodelos
Y el agua de los ríos
Tévere
Y en lo alto
La luna
Seine
Rhein Amazonas
Y tras las siete colinas

Petrarca
My soul has grown deep
Like the rivers

Lima Agosto de 1973
6 de Agosto 853
("Homenaje a Petrarca", M: 519)

“”

Coleridge, S.T.


                                                   Te regalo las adormideras/ que crecieron/ Junto al Támesis/
                                                                              Para Samuel Taylor/ Samuel Taylor Coleridge...
Rodeado de fantasmas
Samuel Taylor Coleridge:
Por qué hiciste tonterías
Algo más esperé de ti:
No esperar más.
Pero fuiste un milagro
De rara belleza
In Xanadú.



***


 Goethe, Wolfgang

                                                     "Canción para Wolfang (sic) Goethe"

Los cromáticos yates
Cruzan el mar azul
Azul prusia
De La Herradura
Los Cromáticos días
Que jamás no han de volver
Plenan de flores geranios
Blancos y el resplandor
De los bares: Paz de los bares
Paz de los cinemas
Donde recién ahora:
Qué breve es la vida
Se inicia la Poesía
La voz que incontable
Y en misterio
Vuelve para tomar
De cada ser su primitiva
Forma. Yo sé que Goethe
No puede menos que el hacer
Calmar la noche el otoño
Las playas las centellas
El vaso de cerveza
Del apartado ebrio los pétalos
De la soledad, los desiertos
Y las extensiones pálidas
De espuma y sal
Con el cantar que proclama
Que todas las obras de La Creación
Son tan bellas como el día primero

Y que, cada sentir cada anhelo
Es sólo paz:
La inquietante paz
Que algunos llaman vida


***



Chapter the one 


En toda confusión hay siempre mezclado un asunto 

de cerveza. O de quermeses centelleantes bajo la luz de los 

focos de 25 W. El aire es denso y añil como una caja cubierta 

por dentro de corduroy y algunitas estrellitas. 

En alguna habitación del rincón, por ejemplo, de los cristales 

rotos, de las campanillas, clips, cartones, alguien entona una 

canción con algo, quien sabrá de tristezas y si no ¿cómo? 

Oh isla de San Jacinto si no ¿cómo? 

Ahora es pleamar nocturna bajo los faroles y la luz  de las 

mechas de alquitrán. 

Alguien compra en la tienda con sus soles.
"
""

Herschell, William

Sir William Herschell
dijo: el universo
es como un ladrillo
visto de canto
todo podía esperarse
de quien había
descubierto
las estrellas
dobles
en un universo
preeinsteniano
cerveza helada
viendo el mar
azul profundo
y la paz
de los bares

("Urano")


Canto segundo
¡Un río. Melodía, dios, un río!
El espacio en el cauce de lo alado,
Sordo monstruo tallado por Estío
Entre un triste frescor
Oh, ignorado,
Tan eterno tu Otoño en la caída!
Como garra rapaz: sí enredadera,
Flama amada del tiempo, desvaída
Por la turbia carcancha, tan certera.

Dios oculto en un vientre de roca:
Destrozado, muda espina lanzada
Por la noche fugaz sobre los cantos.

Agotada en sí misma es honda roca
Cegadora de grutas arrancadas
Por las fieras llameantes de amarantos.





Keats, John

Hermano:
Tierno hermano
Triste hermano
Mío. El jardín,
Ha florecido, tú,
Quien conduces
Las flores
Tierno y triste
Hermano mío
Yo hubiera deseado
Para ti el cielo
La mar que no tuviste
Porque el amor
Te relató el secreto
De la Poesía.
Déjame llorar por ti
God damm!

("A John Keats", M: 180)



Ezra Pound: cenizas y cilicio

1

Tower of Pisa
Alabaster and not ivory.
Y eterno,
Para ferias de fascistas
Quien la canta.
Y ebrio ya de belleza y en demencia
(Puede ser que sus ojos sean nuestros)
Rojo mar y el adriático crepúsculo
Y dos guerras herrumbradas en su frente:
Frente a la lívida amenaza de la historia:
Ezra Pound,
Ezra
Y su ejército perenne en pie
De muerte.
Torre de Pisa
Et cinis et cilicium.
2
Ezra:
Sé que si llegaras a mi barrio
Los muchachos dirían en la esquina:
Qué tal viejo, che’ su madre,
Y yo habría de volver a ser el muerto
Que a tu sombra escribiera salmodiando
Unas frases ideales a mi oboe.
El milagro se oculta entre lo oscuro
Donde olvido y memoria son tan sólo
Los reflejos de lo áspero y amado,
La ilusión que ha surgido de enebro
Duramente recuerdo tus poemas,
Viejo fioca,
Mi amigo inconfesable.

Soy Luchito Hernández…

Soy Luchito Hernández
Ex Campeón de peso welter
Poca gente me habla
Hasta oí a alguien
Preguntarme
¿De qué te defiendes?
Y yo hubiera respondido
Si no silencioso fuera:
Más bien te defiendo De mi luz. Una luz
Que reuní y me friega.

El Helio

Es un gas
Extraño
Y noble
Como el delicado
Corazón
De algunos seres


Traducciones

[De paul Celan: en alta mar]

París, el barquito, yace en el vaso, ante el ancla:
Así estoy contigo, veo por ti.
Y bebo hasta que mi corazón se oscurezca,
Y bebo hasta que parís flote en sus lágrimas,
Hasta que lleguemos a los lejanos velos
Que nos ocultan el mundo, donde cada tú es una rama,
Y yo la hoja que calla y asciende.

[De paul Celan: Ven, ven]

Ven, ven
Ven una palabra, ven,
Ven a través de la noche,
Ilumina, ilumina.
Ceniza
Ceniza, ceniza,
Noche.
Noche -y- noche – Hacia
Los ojos llega
Centelleante




Cactus

Soy un mexicano herido
por la espalda. Y como
estoy herido, sé ya
qué ciudad tomar.
En el crepúsculo crecen
cactus, grama pequeña
y piedras sobre el
grass.
Y no he conocido jamás
un adicto a la
mariguana. Porque no
Existe adicción a la
mariguana. Pero sí
clínicas donde se
trataba la adicción
a la mariguana. Con
celda de castigo,
cuatro enfermeros
macetas y un
residente tó de blanco
que les tiembla a los
loquitos y es ciego
a las acciones
y pasiones de los
enfermeros.
Hugo me dijo: un
día, en la selva
yo dije para ver
a Dios. Y cerré
los ojos. Y vi a
Jesucristo y sus
doce apóstoles
montados a caballo
sobre nubes con sus
capas. Pero algo pasó
y me pregunté
¿y si yo fuera
Dios? Y el rostro de
Cristo se transformó
es el del Diablo.
Por eso estoy: seguro
de dos cosas. De que
Dios existe y sé
que no soy yo.

El sol azul

Soy Billy the Kid
Ladrón de bancos
Y voy herido por la espalda
Y como herido voy
Sé dónde he de ir
Y la inmensidad, el Brillo
Del Sol y su hermano
El Desierto son claros
Y simples a mis ojos
Y entre la Estrella rutilante
Y mi silencio median
Únicamente ciento cincuenta
Millones de Kilómetros
En el polícromo espacio
Y cerca de mí, lo más cercano
Veo el Amor
Esa más alta estrella
Y en mi libro de poemas
Leo cuando luego
De la hora vespertina
La luz asciende y no olvido
Pues nada llevo en mí
De olvidar: made weak
By time and fate
But strong in will
Y nada porto de olvidar
Pues el recuerdo no hiere
Así como no existe desgarro
En el olvido. Y en mi libro
De poemas de Lawn Tennyson
Veo cantos hermosos
Resonar en las viejas Wurlitzer
De las playas de Agua Dulce
O La Herradura
Con los muros trazados
Por el musgo: ese musgo
Especial melancólico
Lánguido que muestra
Que los seres humanos
No son parte sino
Cada uno el Universo
Y como tal herederos
De los dones del mar
De la merced del aire
Del torbellino estático
Del fuego pero yo no acostumbro
Hablar tanto: Soy Billy the Kid
y como voy herido
took a few herbs and apples
And the Day. Soy Billy
The Kid, de ahí que mi idioma
Natal se me confunda
Por instantes y en esta
Vasta pradera traiga
Del tiempo que fue
Algunos días.
Como en Lima el primer
Dulce recuerdo, mi ciudad
Natal e indescriptible
Y rodeado de bruma
Transparente las extrañas
Botellas de los bares.
A Antonio Bienvenida
A Antonio Ordónez
A Antonio Camarero
A Antonio Machado



***&***