sábado, 2 de abril de 2016

Osip Mandelstam, poeta judío, el acmeísta, sufrió la persecución stalinista por practicar la libertad de críticas, y murió en la Siberia en un Gulag, vencido por la condena. No era nadie para "Bigotes de cucaracha".




Ozip Mandelstam, de regreso al presidio por el mismo delito, para 4 años de trabajos forzados en un Gulag de la Siberia.

*

Sobre un poema de Osip Mandelstam


.A Osip Mandelstam le costó la vida un epigrama contra Stalin. José Manuel Prieto reconstruye ese terrible capítulo del totalitarismo al presentar esta traducción, comentada verso por verso, de la célebre sátira.
I


En 1996 el historiador Jean Meyer, que por aquel entonces daba los toques finales a su libro Rusia y sus imperios, me pidió que le tradujera del ruso un poema del poeta Osip Mandelstam (Varsovia, 1891-campo transitorio de Vtoraya Rechka, cerca de Vladivostok, 1938). La perestroika estaba todavía cerca y yo había recién publicado una traducción del Réquiem de Anna Ajmátova, uno de los más importantes poemas políticos del siglo XX. El poema que Jean Meyer quería incluir en su libro era el muy conocido “Epigrama contra Stalin”, que empieza con el verso: “Vivimos sin sentir el país a nuestros pies”. Como cualquiera que hubiera vivido en Rusia en aquellos años de fines de los ochenta y principios de los noventa yo conocía muy bien el poema y en más de una ocasión lo había recitado en voz alta, admirado por sus indudables cualidades formales, en particular el verso inicial: My zhibiom pod saboyu nie zhuya strani, palabras de una fuerza casi mágica. Del poema no existía ninguna versión en castellano y la versión en francés que aparecía en el recién publicado libro de Vitali Shentalinski, De los archivos literarios de la KGB, era tan pobre comparada con el bellísimo original ruso que de inmediato comencé a traducir una variante más satisfactoria en el margen de la página. En mi traducción improvisada busqué captar el encanto del poema y a la vez conservar la severa gravedad de sus versos. Trabajé varios días en una versión que Jean Meyer terminó incluyendo en su hoy día muy celebrado libro y que luego clavé sobre mi escritorio. El poema le había costado la vida a Mandelstam y escribirlo había sido un acto de increíble valentía, de arrojo, o más bien de integridad artística. Por años no he dejado de pensar en él, de leer todo lo referente a su creación y más que nada a la reacción terrible de su destinatario. Tan sólo una cosa no me dejaba en paz: a pesar de que lo había traducido con el mayor esmero y paciencia, no había quedado del todo satisfecho con el resultado. El poema no terminaba de cuajar en español, parecía una copia muy pálida del original tan bello y potente, como cincelado en ruso. Esto es porque a diferencia de la obra de un poeta como Joseph Brodsky, a quien también he traducido in extenso, la poesía de Osip Mandelstam es de una concentración asombrosa, poco discursiva. De ahí que me sea virtualmente imposible traducir de manera satisfactoria todas las sonoridades, la riqueza de muchas imágenes que no logran caer o encajar totalmente en la lengua de llegada, el castellano en este caso. En la operación se pierde el aura de significados y alusiones que rodea cada palabra en la versión original, absolutamente transparente para el lector en lengua rusa. Como si de todo un árbol sólo lográramos transplantar las ramas más gruesas y todo su follaje, verde y cambiante, quedara en el territorio de la otra lengua.
Estaba el hecho, además, de que el poema es rimado, como casi toda la poesía rusa, pero escogí verterlo en verso libre escarmentado por los fallidos intentos de tantos traductores que, con más buena voluntad que pericia y con una idea a mi modo de ver equivocada sobre cómo traducir poesía rimada, elaboran versiones que difícilmente funcionan en castellano. En cualquier caso, terminé publicando aquella versión y recibí muchos elogios. Pasaron los años, más de diez y no había vuelto a leer mi versión del epigrama hasta fecha reciente, con vistas a incluirlo en una Antología personal de la poesía rusa que estoy preparando. Tras una atenta relectura no creí posible cambiar ninguna de las soluciones que en su momento hallé para su traducción pero sí consideré pertinente añadirle unos comentarios que buscan transmitir al lector ese halo de significado del que hablo más arriba. He creído además importante y hasta necesario aportar una relación detallada de las circunstancias históricas que rodearon su creación, algo totalmente necesario dadas la personalidad de su creador, la naturaleza del poema en cuestión y las terribles consecuencias que terminó acarreándole.
Una última cosa antes de pasar al poema y a los comentarios: como ya dije, en Rusia se le conoce como el “Epigrama contra Stalin”, un nombre que algunos consideran desacertado porque supone una disminución de su importancia. Según algunos, este nombre se trató de una maniobra de los amigos de Mandelstam (entre otros, Boris Pasternak) para equipararlo a esas pequeñas piezas de ocasión que buscan zaherir, satirizar, y que hallaron su máximo exponente en Marcial, el poeta latino del primer siglo después de Cristo.
Descrito por un crítico como las dieciséis líneas de una sentencia de muerte, es quizá el más importante poema político del siglo XX, escrito por uno de sus más grandes poetas y contra el que fue, bien podría afirmarse, el más cruel de sus tiranos.




II
EPIGRAMA CONTRA STALIN

Vivimos sin sentir el país a nuestros pies,
nuestras palabras no se escuchan a diez pasos.
La más breve de las pláticas
gravita, quejosa, al montañés del Kremlin.
Sus dedos gruesos como gusanos, grasientos,
y sus palabras como pesados martillos, certeras.
Sus bigotes de cucaracha parecen reír
y relumbran las cañas de sus botas.

Entre una chusma de caciques de cuello extrafino
él juega con los favores de estas cuasipersonas.
Uno silba, otro maúlla, aquel gime, el otro llora;
sólo él campea tonante y los tutea.
Como herraduras forja un decreto tras otro:
A uno al bajo vientre, al otro en la frente, al tercero en la ceja,
[al cuarto en el ojo.
Toda ejecución es para él un festejo
que alegra su amplio pecho de oseta.

Noviembre de 1933

III
COMENTARIOS

Verso primero

Vivimos sin sentir el país a nuestros pies,
(Мы живем, под собою не чуя страны,)

Este verso con que el poema comienza no presenta mayor dificultad, en apariencia, que la de trasmitir con absoluta claridad la idea de la vida azarosa de los ciudadanos, el peligro que se respiraba en todo el país. La imagen, sin embargo, se ve amplificada por el verbo que Mandelstam escoge para trasmitir esa sensación y que vertí al castellano como “sentir”, pero que en el original es chuyat, palabra que en su primera acepción arroja olfatear, ventear (para los animales), y que alude a la percepción vaga y periférica de la fiera que ventea al cazador, aporta esa dimensión cinegética. De ahí que la imagen que en ruso proyecta todo el verso es de la de personas que flotan, la zozobra de una existencia que ha perdido la referencia, el suelo debajo; trasmite una clara sensación de urgencia y peligro, de claro acoso.

Verso segundo

nuestras palabras no se escuchan [no son audibles]
/ a diez pasos.
(Наши речи за десять шагов не слышны,)

En la Rusia soviética los ciudadanos han adquirido la costumbre de hablar en voz baja por temor a los oídos ajenos, los padres evitan conversar sobre cualquier tema delicado frente a sus hijos, los amantes temen ser escuchados; las delaciones, como la misma que informará a las autoridades de la existencia del epigrama, están a la orden del día. La costumbre es simple y llanamente salir a la calle para tratar cualquier asunto, hasta los de escasa importancia. Cuando Sir Isaiah Berlin visita a Anna Ajmátova en el Leningrado de la posguerra, al comienzo mismo de la entrevista la poeta le señala el techo en señal de que podrían estar escuchándolos. En Contra toda esperanza, las memorias de Nadiezhda Mandelstam, viuda de Osip, el poeta cuenta cómo en cierta ocasión, tras un viaje a provincia, encontró que en todo Moscú los teléfonos habían sido cubiertos con almohadas porque se había corrido la voz de que servían como terminales de escucha. Algo imposible, en realidad, para el desarrollo tecnológico de la época, pero otras memorias, Avec Staline dans le Kremlin, de Boris Bazhanov, ex secretario de Stalin que desertó en 1929, cuentan cómo, dentro del Kremlin, Stalin había hecho instalar una pequeña central personal que le permitía escuchar las conversaciones de los otros líderes comunistas. Una tarde Bazhanov, que no sospechaba de la existencia de aquella habitación, abrió la puerta equivocada y encontró a Stalin escuchando absorto, con los audífonos puestos, alguna conversación entre los líderes del partido, los contados que tenían el privilegio de vivir en el Kremlin. Esta visión precipita la fuga de Bazhanov por la frontera con Irán, en 1929, a pie.


*Tomado del blog LETRAS LIBRES.

domingo, 27 de marzo de 2016

La Primera Elegía de Rainer Maria Rilke. Versión de Otto Dörr.


RAINER MARIA RILKE
LAS ELEGÍAS DEL DUINO
Traducción, notas y comentarios de Otto Dörr Zegers





PRIMERA ELEGÍA
¿Quién, si yo gritase, me oiría desde los coros (1)
de los ángeles? Y aun suponiendo que alguno de ellos
me acogiera de pronto en su corazón, yo desaparecería
ante su existencia más poderosa. Porque lo bello no es sino
el comienzo de lo terrible, ése que todavía podemos soportar;
y lo admiramos tanto porque, sereno, desdeña el destruirnos.
Todo ángel es terrible.
.....Y así me contengo, sofocando el llamado seductor
de oscuros sollozos. Ay, ¿a quién podemos
recurrir entonces? A los ángeles no, a los seres humanos tampoco
y los astutos animales advierten ya
que no estamos muy confiados y como en casa
en el mundo interpretado. Tal vez nos queda todavía
algún árbol en la ladera que podamos contemplar
de nuevo cada día; nos queda la calle de ayer
y la mimada fidelidad de una costumbre
que se complació en nosotros y así permaneció y ya no se fue.
----- Oh, y la noche, la noche, cuando el viento lleno de espacio sideral
nos muerde el rostro; ¿a quién no le queda al menos ella, la anhelada,
que nos decepciona suavemente y con esfuerzo aguarda
al corazón de cada cual? ¿Es la noche más leve para los enamorados?
Ay, ellos sólo se ocultan uno al otro su destino.
----- ¿Aún no lo sabes? Arroja desde los brazos el vacío
hacia los espacios que respiramos; quizá de modo que los pájaros
sientan el aire ensanchando con un vuelo más íntimo.
----
- Sí, al parecer las primaveras te necesitaban.
Algunas estrellas te exigían que las percibieras.
En el pasado se levantaba, acercándose, una ola
o cuando pasabas tú junto a la ventana abierta
se entregaba un violín. Todo eso era misión.
¿Pero pudiste con ello? ¿No estabas todavía
distraído por las expectativas como si todo
te anunciara una amada? (¿Dónde quieres albergarla,
cuando grandes y extraños pensamientos entran y salen de ti
y a menudo se quedan por la noche?) Pero,
si te abruma la nostalgia, canta a los amantes; mucho falta todavía
para que su célebre sentimiento sea lo bastante inmortal.
Y a esos abandonados que tú casi envidias y a quienes encontraste
aún más capaces de amar (2) que a los satisfechos.
Una y otra vez recomienza la alabanza inalcanzable;
piensa: el héroe perdura y hasta su mismo ocaso
fue para él sólo un pretexto para ser: su último nacimiento.
Pero la naturaleza, agotada, recoge de vuelta a los amantes
en su seno, como si le faltaran las fuerzas
para llevar a cabo dos veces la tarea. ¿Has pensado bastante
en Gaspara Stampa (3), para que así alguna muchacha
a quien dejó su amado, ante el ejemplo señero de esta amante,
sienta: y si yo llegase a ser como ella?
¿No deberían, al fin, hacérsenos más fecundos estos viejos dolores?
¿No es tiempo ya de liberarnos, amando, del amado
y de resistir estremecidos, como resiste la flecha a la cuerda,
para ser, concentrada en el salto, más que ella misma?
Porque no hay permanecer en parte alguna.
----
- Voces, voces. Escucha, mi corazón, como antaño
sólo escuchaban los santos, de tal modo que el llamado gigantesco
los alzaba del suelo; pero ellos, los imposibles,
seguían ahí de rodillas, indiferentes:
Así estaban escuchando. No es que tú puedas soportar
la voz de Dios, ni mucho menos. Pero escucha el soplo,
el mensaje incesante que se forma del silencio.
Ahora susurra hacia ti desde aquellos jóvenes difuntos.
Donde quiera que entraste, ¿no te habló quedamente
su destino en iglesias de Nápoles y Roma?
¿O se te impuso, sublime, una inscripción en relieve,
como recientemente esa lápida en Santa María Formosa?
¿Qué quieren ellos de mí? En voz baja debo deshacer
la apariencia de injusticia que limita un tanto a veces
el puro movimiento de sus espíritus.
---
-- Por cierto que es extraño no habitar más la tierra,
no seguir practicando las costumbres apenas aprendidas,
no dar el significado de un porvenir humano a las rosas
y a tantas otras cosas llenas de promesas;
no seguir siendo lo que uno era
en unas manos infinitamente angustiadas
o incluso dejar de lado el propio nombre
como un juguete destrozado.
Es extraño el no seguir deseando los deseos. Es extraño
ver ondear libre en el espacio todo lo que antes se amarró.
Y el estar muerto es laborioso y tan lleno de recuperaciones
que sólo lentamente percibe uno algo de eternidad. Pero los vivos
cometen todo el error de distinguir con demasiada vehemencia.
Los ángeles (se dice) no sabrían a menudo
si andan entre los vivos o los muertos.
A través de ambas regiones el eterno fluir
siempre arrastra consigo a todas las edades, acallándolas.

Por último, ya no nos necesitan ellos, los que se fueron temprano;
suavemente uno se va desacostumbrando de lo terrenal, así como
se emancipa con ternura de los pechos de la madre. Pero nosotros,
que tenemos necesidad de tan grandes misterios, de los cuales,
y desde la tristeza, surge a menudo una prosperidad bienaventurada:
¿podríamos existir sin ellos? ¿Es vana la leyenda de que antaño,
en el lamento funerario por Lino (4), la primera música, osada,
atravesó el arido estupor (5); y que recién en aquel espacio dominado
por el terror, del cual el joven semidiós escapó de pronto y para siempre,
entró el vacío mismo en aquella vibración
que aún ahora nos arrebata, nos consuela y nos ayuda? (6)


NOTAS:
1. La palabra que el poeta usa es "Ordnungen", que significa "órdenes", pero en este contexto en el sentido de "jerarquías". Desgraciadamente se produce una cacofonía con "oiría" y "desaparecería", que no hay cómo evitar porque ambos tiempos verbales no son reemplazables. Por esta razón hemos decidido emplear una figura que, aunque no corresponde exactamente al sentido de "jerarquías angélicas", se emplea mucho en relación con estos seres puramente espirituales, cual es la de "coros de los ángeles".
2. En esta parte del poema, Rilke hace un juego de palabras con el verbo "lieben" (amar). Al comienzo de la estrofa habla de "eine Geliebte", que significa "una amada" o "una mujer amada"; luego dice que hay que cantarle a los "Liebenden", que serían los que están amando, vale decir, los "amantes"; y por último, usa como adjetivo el gerundio de "lieben", que es "liebend", pero en forma comparativa, o sea, con la terminación "er". E lugar de traducir esta última expresión como "más amantes que", hemos preferido decir "más capaces de amar que", porque corresponde más al sentido de lo que el poeta quiso expresar.
3. Gaspara Stampa (1523-1554) es una poetisa italiana, nacida en Padua, que en sus poemas cantó su amor no correspondido por el noble veneciano Collatino di Collalto.
4. Según la mitología griega la música fue inventada por el joven Lino, hijo de Apolo y Terpsícore. Orfeo y Hércules, entre otros, fueron sus discípulos. Un día reprochó Lino a este último sus escasas aptitudes para la música, frente a lo cual Hércules se encolerizó y con su lira asestó un golpe mortal sobre la cabeza del semidiós. Grecia entera lloró su muerte la que llegó a recibir los honores de la apoteosis.
5. La expresión "dürre Erstarrung" es muy difícil de traducir, pero también de comprender. La mayor parte de los traductores, empezando por Maurice Betz, el primero que tradujera a Rilke al francés, interpreta que esa seca rigidez o paralización (Erstarrung) es la de la materia toda ante la tragedia de la muerte de Lino. Pero también, y coincidiendo con la interpretación de Romano Guardini podemos pensar que son los humanos los que quedan paralizados, inmóviles, ante el horror del sufrimiento provocado por la muerte del joven semidiós. De hecho, en alemán se usa la expresión "vor Schreck erstarren", que significa "quedar paralizado de terror". Ahora bien, la palabra "paralización" es muy poco poética, por lo cual hemos preferido decir "estupor".

6. En las dos últimas líneas hemos agregado, respectivamente, los adverbios "mismo" y "aún". En el primer caso lo hicimos por sonoridad, porque sin él el verso nos quedaba corto. En el segundo, también en parte por sonoridad, pero sobre todo porque agregando el adverbio se hace más comprensible el final.

jueves, 17 de marzo de 2016

Poemas de Carl Phillips; de una idea de berracas expresiones al lector hispano. Ilustración de Naide.





El poeta estadounidense, Carl Phillips, Everett, WA, 1959. Poeta y traductor: Filoctetes de Sófocles, para un seductor desprevenido.

*

Poemas de Carl Phillips

Flores de luna

Es como si la oscuridad, que había sido antes
apenas contexto, diese a la vulnerabilidad
un permiso, casi: carnosos platos de
crema derramados, tantos manojos de pergaminos
deshaciéndose; y ahora, por piezas, la delicada
máscara de una indiferencia que se ofrece radical
en contra de lo que, cada vez, parece
impensable, como inesperado, como cuando,

en el largo sueño de contracción, el mar
que al fin no es un mar, pero de qué otro modo
llamarlo, comienza de nuevo su movimiento, y
a pesar de cada empujón de la voluntad hacia adelante
hay algo noble —como decir,
algo solitario, además —es demasiado tarde.



Leda, After the Swan


por Carl Phillips

Perhaps,
in the exaggerated grace
of his weight
settling,
.
the wings
raised, held in
strike-or-embrace
position,
.
recognized
something more
than swan, I can't say.
.
There was just
this barely defined
shoulder, whose feathers
came away in my hands,
.
and the bit of world
left beyond it, coming down
.
to the heat-crippled field,
.
ravens the precise color of
sorrow in good light, neither
black nor blue, like fallen
stitches upon it,
.
and the hour forever,
it seemed, half-stepping
its way elsewhere--
.
then
everything, I
remember, began
happening more quickly
.



Carl Phillips (n. 1959, EE.UU.)

Mi campo, mi ocaso
.
Por supuesto, hay un encanto que pueden hacer las hojas,
en su temblor pues en su recostar de nuevo, inmóviles y llanos
– de golpe.
Es como el Tiempo sí mismo,
cuando parece inesperadamente más disponible,
y hay más perder entonces, más amar – o intentarlo…
.
Pero, cuando miramos de las hojas hacia arriba, recuerde:
eso es una elección también.
Casi como de la lástima de todo
– la promiscuidad, la comprensión que nada puede salvar a usted –
hasta las ramas descortezados por el viento
que firman con sus sombras el suelo delante,
en la manera de todas las ramas en su vida – últimamente, ¿no?
A menos, usted prefiere decirlo que hacen esto
– y éso es la mitad a lo largo del camino hacia la creencia
…cualquier cosa es, al final, la creencia.
.
Usted puede mirar hacia arriba,
o pueda cerrar los ojos completamente,
haciendo irse algo del mundo – un rato – pero solo un poco,
y no la parte sobre haciendo daño a otros
como la única buena respuesta después de estar dolido,
y no la parte que pueda parecer
– al primero, comprensiblemente – un vida en ruinas…
aun si
– rehusando el hundimiento porque puede rehusarlo –
usted mira otra vez,
el corredor escarpado de lo que es solamente una tarde de invierno tardío,
oscura ya como la noche, y las hojas oscuras también…
y, aún más oscura – la puerta.
Es la puerta que tiene la intención de buscar de nuevo (porque la perdió.)
Usted tuvo que tocarla
– una vez, fue todo –
pues floreció plenamente abierta…

. . .



Del poemario Silverchest © 2013, Carl Phillips
.
Versión de Alexander Best

.

"Cisne Negro en el agua, en un poco de lluvia"

Visto así,
a través de ese lente, donde necesita
y con ganas de natación al azar
uno hacia el otro, de nuevo, y
de vez en cuando juntos, él se mueve menos como
un cisne negro, o de lo contrario de lo que cualquier
hombre para quien el sexo es o se ha convertido en el último,
un sentido añadido por el cual pase pero más contundentemente
a través de una vida en la que, en medio de los silencios,
deja lo poco que tiene que mostrar por sí mismo
detrás de él en las trenzas de agua, de verde a azul tras

Por favor, no me hagas daño y se puede ver que estoy dolido, ya.
\







jueves, 18 de febrero de 2016

Manifiesto Poema del Neoberraco, editada sin la acostumbrada Lámpara o lupa marciana.




Manifiesto 
Poema del Neoberraco

I

En tiempos ajenos, y mal llamados postmodernos (había quedado estampado en Santayana, “Diálogo en el limbo”, que estaba sobre la mesa, el borrón y lea de nuevo), y deconstruccionistas de obsesión, el crítico Paul de Man, donde todo es relativo, por fuera de la norma y ajeno a la significación, donde a la literatura se le niega la condición de espacio para la generación de conocimiento y se le cuestiona como espacio para la expresiocidad revalodara en billete y se le arrincona en los linderos ascépticos del entretenimiento, duelistas en el suceso flamenco, la carta al rey Felipe IV, en una servilleta por Quevedo y Villegas,que responde a una ansiedad a la increíble mirada del miedo, al poder del Siglo de Oro, el amor permanente.

II

Lo primero es lo primero, la cannabis para el transatlántico, el cuentecito hermético que cruza dos oceános, Diógenes Laercio casi se moja.


III

El SI y el No, cuando el desánimo va de acuerdo con la edad vencida, 78, 80, 89, hasta de las palabras del verbo super rencorosas, “así me veréis a mi gobernar sobre voz”.  Si, lo hacemos con distracción, y No, cuando la distracción es con marcado interés en parangonarse; y esto que es, entrelazados celos de la vaguedad o la diferencia especifica desde la cuna rezada por una pitonisa bisexual? No, antes si, ahora cada uno con su libro subrayado por los enemigos sintéticos, La Perichole y Lima por ejemplo y pare de acosar. Acosarte en el mando cuando la sexualidad está intacta.

IV

Se anunció, el neoberraco es la patafísica de “La risa de Demóstenes, rara, II), 2009. Un filme o un file, mejor una rumba en el Bar Cienfuegos. “Seis ensayos sobre la mujer y la causalidad”, de Slavoj Zizek, por los lagos de la desexualización. Sin esto y sin aquello la solidaridad para quien la tiene según los genes. Tu y sobre todo el superyó para la entrevista final. La afánasis.


VI

Vamos por el “Descentramiento prodigante”, Gadamer. Porqué no darle la razón al otro, y no nos vamos con la misma y fastidiosa neurosis; pero los de la N o n a d a, pobres infelices con roña. Reírse en medio de la bobería, con sazones heptasílabas, del astuto sordo aparentando blanco cuando es gris anticorrosivo, sin la amistad en el borde arriba de la sonrisa infinita, es triste este quo, corto de manos, mientras el clown relaja con un libro de Severo Sarduy (sus décimas a Orisha).


VIII

"Miedo al arcángel

Miedo al arcángel, le tuve miedo al arcángel
de no verte, a estos años
que hemos volado contra la tormenta, tu
en tu nogala, yo
mio en mi nogal, ni apestados
por la costumbre de la sombra, ni
despavoridos por el error
hermoso de la intemperie, como tanteando
el aire a esta altura,
                         soma, sema,
pérdida en la pérdida."

Gonzalo Rojas.

IX

Ejercitamos con impudicia - en ocasiones, se confiesa, por simple reflejo - todas las formas del razonamiento abstruso,  poco conocido pero de renovada vitalidad en tiempos de carencia luces detrás del signo - DE TODOS -;
permanecemos  impávidos  ante el hecho; la destrucción de absolutamente todas las creencias absolutas nos provoca un leve bostezo, ya que el Absoluto indigesta y atraganta la psiquis. -TODAS-

Sin caer en absolutos autismos, damos un testimonio de ello escrito, nuestro monólogo interior es variado, acompasado, integro; es un bebe esquizoide pero feliz, un Joyce iracundo y Alegro, extasiado y contumaz,  cuyo objetivo - por decir algo - es no ceder ante los coqueteos de la Diosa virgen, puta y falsaria: MmeRaison.



Nuestra única misión es ayudarlo a crecer,  qué aguante, la desesperación de la poesía, hasta que reviente, casual,  de inconsciente vitalidad; el futuro de nuestro pequeño bastardo nos tiene, técnicamente, sin cuidado; vaga enfebrecido entre la biblioteca buscando a Deniz, Álvaro de Campos, Perlongher, delira ausente entre portentosas ideas; como mariposas rojas aletea bajo nuestro único y enorme fiesta: la Noche.

X

La verbena de la luna. De todas maneras es un verso anticipado, todos piensan en la luna que le han asignado. Si era griego o no Euclides (gran escritor). Descubrimientos no tanto como una mañana feliz. Por la negación de las limitaciones académicas para el que escribe poesía.

XI

Toda la noche repitió, soy estructuralismo mientras el vecino cinéfilo con todas las películas de horror, se acerca a los hechos con un brillo de soledad, el cine.  Negar negar, nada, solo lo que tú niegas, aquello que disimulas con el pelo o la locura. El brazalete conciso en la mano reina, pero ni esto es suficiente para aplacar el supermoderno fascismo cada que asoma sus ñatas. Decía Leibniz No hay metempsicosis pero sí metamorfosis.  El silencio es el reino, lo mismo que el exilio. Nos unimos cada que hay solsticio de verano a ganar los años con el placer de los celos. Entre todos pagaremos el seminario Foucauliano de la chica Angélica, estratagemas y ojeras del deseo, la Triple Voluntad.



Gerardo Deniz

XII

Muy Pope el Maldito; nos ha enviado un lado desnudo para tentar al demonio sin Escuela, con significantes sofronisticos, y así ganarse un cinco en Platón. Nosotros, o sea los del grupo místico “Heliconiuos satrana viridis”  gozamos con el Kamasutra (Los  Chandelas nos dejaron sus “cabinas”) y El imperio de los sentidos japoneses hasta morirnos de risa con el simbolismo cubano del siglo 19.  Los incas eróticos a la velocidad de un gallo rubio en “surcar el viento”. El río de la Plata y el Río Hudson.
Un pasado ni  más ni menos el mismo cielo, la misma comba del aburrido rito placido y la alegría del heredero ante la muerte. Va por eso, ni te lo imaginas con tu voto de pobreza, si afuera el voto de riqueza se desvela y todo se enreda,  se va ovillando con los asaltos pacíficos  de la enfermedad de la avaricia, de la enfermedad de los sentimientos sin filtro mágico.  De que no te dejaremos marchar sin abonarnos tu alma refunfuñada: “razón de amor”.
 

XVI

Escribía Antonio Porchia: " Después de lo “nada más”, toda cosa es, cualquier cosa". La antítesis del teatro orgánico. La mujerzuela heladita de puro lino con helios nobles, y el poquito de glamour, quién puede hacer de su vida un disparate y armarse como Pancho Villa de aveces de Paz?




"Ángeles guardianes", de Marcius-Simons, 1865-1909.

XIX

Estas llena de hipertelias, le dije, y ella se fue feliz; aunque no sabía exactamente qué significaba, lo prefirió a una falta de humor y a una neurosis del no entendimiento por “seudoprincipios”. Puede venir de Lezama Lima, le dije por teléfono, pero hay que leerlo varias veces en el contexto barroco del autor, para estar tranquilo de darle significados padeísticos; y así quien no cabalga por las lenguas muertas, me dijo. Si, Dador, Paradiso, Fragmentos a su imán, ni tan muerta con 10 mil ediciones.  Se me ocurrió. Para una joven la materia es incandescente. Vengas tu de donde vengas El Anticristo nos seduce hasta la médula de un tronco herbáceo, cuyo origen es inevitable, el cuerpo negro de la India. El Buda de las doce del día. La respuesta primaria. Trasegar por la hilera, y encontrarnos con la cabeza fría del innombrable.
Buscamos una lógica en el autor, y tenemos tiempo de gastarnos con nuestras promesas unilaterales; de que todo es una farsa hasta que los bolsillos rotos secuestren su mueca de gesto ilícito.
Esto ni más ni menos (entre “infinitus intellectus e infinitus imaginationis”). Ahora salgo directo hacia mi calentamiento global de mis propios hábitos.  El café con leche y el libro amarillento. Creo, que lo aprendimos de Albert Camus.

Post Scriptum

“Ya va a venir el día, ponte el alma”, y otra: “Ya va a venir el día, ponte el saco”, del cholo Vallejo, cuando llega el libro a la mano, y solo pensabas en darle a tus versos un aneurisma filosófico y perderse en el laberinto.
Así te admiro pensador, no votes por principios sin redimir, y bota tu celular ante las penas, ante el alboroto renacentista de tus amigos pintores favoritos, tus más cercanos parientes que hablan con locura. Y abre la puerta a los sensibles vulgares escolásticos y practica con ellos la hoguera.


XXI

Si, como dice Benjamin,  “El renacimiento explora el Universo y el Barroco, las bibliotecas”, nosotros exploramos los cuerpos vivos con ansias enciclopédicas, como anatomistas consientes de que "el corazón" es simple biología, pues el alma nace en otra parte.
En este terreno las erudiciones librescas sobran, Borges es una plata hermética del siglo XIX intempestivo, asexual, que vivió poco y leyó mucho; Las palabras solo adquieren sentido vivas, bautizadas por la experiencia, no anquilosadas en pavorosas bibliotecas ciegas, secuestradas por un silencio disuelto en temor; de la experiencia nace la vida, del sonido, no de la teoría, o de la Razón Aristotélica, sino de la caverna Platónica y fémina, de la idea encarnada, absorta entre inquietantes sombras.
Giordano nos recuerda, mucho antes que Bataille, que el cuerpo es mucho más que el terreno; es el secreto campo de batalla:

"Nunca estaría inclinado a creer que nadie que tema al sufrimiento físico haya tenido nunca un conocimiento íntimo de lo divino." ( Sigillus Sigillorum).


XXIV
Cómo se han degradado los soldados, no podrían conservar el mismo cannon del pasado: vencer o morir. Si es preciso que tomen a la mujer como descarga analítica con el botín de guerra, y califiquen la confrontación por fuera de la evolución, que muera Cioran y los redactores del futuro. Sus seguidores no saben qué hacer; y saber que hay soberanías por otras partes en donde prima la amistad y la alegría querido desINTERÉS, despreciado por las ambiciones del poder circunspecto-fascista. Mejor dicho solo predomina, sin toque de Diana, el INTERÉS por mantener la costilla extra antes de la muerte. Un gritico en la cajita.


XVI

I
Primero hombres que Artistas, primero Seres que Hombres.

PDDT: EL (DES) CALIFICATIVO DE HOMBRE INCLUYE TODAS LAS FORMAS DE SEXUALIDAD, INLCUSO LA ZOOFILIA (sobretodo la zoofilia). 

 
"La autenticidad y la originalidad de Giordano, difícil de clasificar, se impone con fuerza desde el inicio del escrito. Esta vez, la victima de Bruno es Petrarca, representante de una pasión amorosa indigna y degradante:

"Este poeta vernáculo que suspira sobre las orillas del Sorgue por una niña de Vaucluse[...] Como no tiene suficiente fuerza de espíritu para ocuparse de algo mejor, se pone a cultivar asiduamente su melancolía, aceptando la tiranía de una bestia indigna, imbécil y malsana" (II,pag,293)




Bruno describe la obra de Petrarca como el resultado de una contemplación obsesiva de un objeto que no era digno de ella, como la pena perdida de una imaginación enferma:

"Aquí tenemos escrito sobre el papel, encerrado en volúmenes, puesto delante de los ojos y entonado cerca de los oídos, un ruido, un bramido, un zumbido de charadas, de historias, de retruécanos con sobreentendidos, de epístolas, de sonetos, de epigramas, de libros, de informes prolijos, de sudores extremos,  de vidas consumadas, con chirridos que ensordecen a los astros, lamentos que hacen resonar las cavernas del infierno, dolores que dejan estupefactas las almas de los vivos, suspiros que hacen que los dioses misericordiosos se desvanezcan.
Todo por esos ojos, esos oídos, ese rojo, esa lengua, esos dientes, esos cabellos, ese vestido, ese abrigo, 
ese zapatito[...],
ese eclipse de sol, ese martillo, esa guarra, esa hediondez, esa tumba, esa letrina, esa menstruación, ese cadáver[...] Que por una superficie, una sombra, un fantasma, un sueño, 
un encanto circense puesto al servicio de la procreación,
nos engaña al tomar la forma de la belleza"(II,pag 287).

II

Bruno nos informa con franqueza en la dedicatoria a Philip Sidney [su amigo y  poeta ingles], que esta misoginia a ultranza no se debe a la impotencia, ni al hechizo mágico ni a la frialdad de humores. Por el contrario, nos dice sin vanagloriarse: probé del fruto prohibido sin saciarme nunca, ya que ni las nieves del Cáucaso ni las del Rifeo bastarían para apagar el calor de mis venas.
Pero la esfera del amor físico debe separarse de la contemplación divina con una lucidez que Petrarca, ese sensual inhibido, no tuvo.


XXX

Cuatro acepciones

Cada país odia a sus poetas viejos, por sordos, cojos, faltos de humor, macilentos en el mejor de los casos, por rabietas, en fin, que los casos llegan sobre todo en Colombia al extremo de plaga, bueno, que ya no, porque los que se mueren ayudan a enterrar a los otros.
Claro que hay poetas provocadores que todo lo nuevo lo borran del mapa cultural. Por mamertos es la bulla.
Parece que no pasa lo mismo en Argentina y Chile, donde sus poetas ancianos son los bardos que tienen “lógica del sentido”, locura, son sujetos del abismo y cultivan sus orquídeas allí donde nadie los ve (sic), ni las musas. Juan L. Ortiz, los Lamborghinis (Osvaldo y Leonidas); Gonzalo Rojas, Jorge Teiller en Chile (“Chile es un país de poetas”).

Recurrir a los neologismos clásicos con metáforas y metonimias simples elevan el texto a espacios de tranquilidad en el poeta, el libro del poeta secreto, por el que no duda de que gustarán cuando los lea a un público que no oye el saxo en el fondo del basurero industrial. “La travesía del fantasma”.

“La coral lo más hermoso”, lo dije alguna vez por Dador, y hoy viendo un coro lo confirmo animado por una pregunta (¿le gusta mucho la música Barroca?... Y dije No tanto como danzar Si, La pasión de Mateo de Bach. Tremenda confusión de sí mismo. - La ge. El 69, el porno (baja el estrógeno).

Esto antes de la Tercera Edad. Hay una cosa en el baúl de Ezra Pound, una pista en la obra poética de Eliot, en las alas de una tableta, en fin, en la reducción de su rima en español.


XXXII


berraquina  para  Publio Virgilio Marón
   de  Las Bucólicas  y Las  Geórgicas degeneran sin trementinos hexámetros dactílicos
                                                              unos raidos tropos en verso menor ( Las Berracas ) algo así como las madejas
                                                                de una épica en latin-berraco para los escribas de rizoma  tinta y brocados tinteros

                                                                                                                                                                                                                                                                              RANUN OQUIEDO

agrícola idílica es la civilipoli de nuestra sabrosura
literata gastronomía del civilihomos y del  digitalpicantropotrasteamos en versos hasta el mismísimo capitel del silencio
un lacónico Lacan

un derretido Derridaun cocido Kozer
unas gambas a la Gombrowicz
un machacado Michaux
un Santayana al sartén
un macerado Marcel Proust
un Cioran en cazuela
un asado Lezamaun té en taza de Paul Celanuna flor de Adornoun bastón Baquero
y un gaviero Mutis para salir de escena
en plena algarabía.




Demóstenes, por Polyeuktos.

XXXIII

 ¡¿QUE ES LO DIABÓLICO?, PREGUNTA PARA FILÓSOFOS CAPACES AUN DE METAFÍSICA, PUES TODA FILOSOFÍA VERDADERA ES UNA FILOSOFÍA DEL SER. PREGUNTA POR EL SENTIDO DE LO SAGRADO POSITIVO Y NEGATIVO Y QUE VA MÁS ALLÁ DE LAS MORIBUNDAS RELIGIONES (SATÁNICAS EN SÍ MISMAS, DEMONIACAS Y SACRO-FÓBICAS). PREGUNTA PARA PODER PENSAR LA ESENCIA DEL HOMBRE, ESA CRIATURA DE DESTRUCCIÓN QUE AMA EL CAUSAR DOLOR, PREGUNTA NO ETICA NI PELETICA PERO SI PELUDA, COMO PELUDO ES EL SATAN CRISTIANO, EVOLUCION GROTESCA DEL DIONISO GRIEGO, PREGUNTA PREGUNTABLE EN LAS PUERTAS DEL DELIRIO O DEL APOCALIPSIS O EN LAS MISMISIMAS PUERTAS DEL INFIERNO. OJALA UN DAIMÓN SOCRATICO NOS ADVIRTIERA AHORA DE LOS CAMINOS QUE HA DE     S EGUIR EL HOMBRE LIBRE CUANDO QUIERE HUIR DE LAS GLOBALES CEREMONIAS COTIDIANAS DE LA DESTRUCCIÓN. EN EL REINO DEL MIEDO A LA MUERTE LA VIDA ES UNA PANTOMIMA, UN MAL CHISTE, UNA MENTIRA QUE A LOS HONRADOS HACE SUDAR, UNA VERGUENZA VAS-CON-GADA. UNA OCUPACIÓN DE GERONTES RICOS QUE HAN PERDIDO LA DIGNIDAD Y LA MEMORIA.    DIJO GIORDANO BRUNO A SUS VERDUGOS:

¡Ah!...Prefiero mil veces mi muerte a vuestra suerte;
Morir como yo muero... no es un a muerte, ¡no!
Morir así es la vida, vuestro vivir es la muerte
Por eso habrá quien triunfe, y no es Roma, ¡Soy Yo!
Decid a vuestro Papa, vuestro señor y dueño,
Decidle que a la muerte me entrego con un sueño,
porque es la muerte un sueño, que nos conduce a Dios...
Mas no a ese Dios siniestro, con vicios y pasiones
que al hombre da la vida ya la par su maldición,
Sino a ese Dios-Idea, que en mil evoluciones
da a la materia forma, y vida a la creación. (...)
¡Mas basta!... ¡Yo os aguardo! Dad fin a vuestra obra,
 ¡Cobardes! ¿Qué os detiene?...¿Teméis al porvenir?
¿Ah!...Tembláis...Es porque os falta la fe que a mí me sobra...
Miradme...Yo no tiemblo...¡ Y soy yo quien va a morir!.

Que, como dijo un poeta berraco, la fe en la vida se incline a nuestros versos, y que a los patrones del hoy, les advenga el porvenir que tanto temen, cuando no habrá ya quien los tema, quien los guarde ni quien crea que su baba es palabra o poesía. y que, como dijo Heráclito a sus conciudadanos "Que no os falte la riqueza, Efesios, para que quede probada vuestra infamia".

Santiago Pulgaringno M.


XXXIV


  ¿TAMBIÉN SON IMBÉCILES LOS POETAS (O PUEDEN SERLO)?
Corre por el barrio un vecino que escribe anónimos con rotulador en puertas y paredes, destacando uno que lleva una frase demoledora, rotunda, contraria a los poetas, escrita en catalán: "Sí, els poetes són imbècils" (Sí, los poetas son imbéciles).
Algunos opinan que es a causa de la película barriobajera sobre la vida del poeta Gil de Biedma, "El cónsul de Sodoma", que tanto a molestado a otro escritor, Juan Marsé.
Otros, en el bar, dicen que no, que ese cartel hace ya tiempo que aparece, desaparece y vuelve a aparecer por las calles y puertas del barrio.
Otra vecina, famosa por su buen sentido, dice que no hay nada de extraño en tal afirmación contra esos señores llamados poetas , ¿acaso los poetas no son también personas, y por tanto con las mismas posibilidades de ser imbéciles que los otros mortales?, pregunta a los tertulianos habituales del bar.
Lo más curioso del asunto, dice otro, es que ahora, debajo de la frase anónima han pegado un cartel del "Circo Raluy", ¿como queriendo indicar que la poesía también es un circo?, pregunta antes de tomarse un segundo café.
El dueño del bar sabe quién es este vecino o vecina difamadora de poetas, ¿podría ser una mujer joven?, insinúa, pero no quiere revelar el secreto profesional, afirma sonriendo. “El becario de las rebajas”
  
XXXV


“Bataille, crítica del fascismo”: “El movimiento obrero europeo se veía a sí mismo por aquel entonces como obligado a una guerra contra el Estado, el cual reaccionaba contra toda  oposición declarando el riesgo de la disolución total de las instituciones y la hecatombe de la sociedad entera.
Las fuerzas políticas conforman entonces la figura del Estado moderno de corte totalitario y la oscura sombra del stalinismo proyecta su frío sobre las esperanzas revolucionarias en Europa y el mundo.
Ante estas condiciones las consciencias revolucionarias (Bataille es una de las más brillantes) se ven arrojadas en una especie de laberinto de aporías políticas, con lo cual se transforman en consciencias desgarradas y desdichadas, según las viejas formas creadas por el pensamiento hegeliano”.

Tomado de un mural callejero:
Or is it of the virgin´s silver beauty, /All fish below the thighs?/ She in her left hand bears a leafy quince;/When with her right she crooks a finger, smiling”. Porque Todo el mundo tiene que saber inglés.

36

Dos poemas de Ranún Oquiedo y un trozo de mensaje de José Kozer.

TEXTARUDEZ EN TROPO DIGITAL

el tremendismo anal del escriba
es cosmética comatosa en la próstata del pintor
urinariu porcelanoso de un Duchamp a mano
ojo sin retina que no retiene ni sostiene
la teatralidad del colon
verbo cagalitroso
trapero
monedero
pimienta lacónica en la gordura
del bolo alimenticio

en la esquina roja
del barrio de Mala Strana, Praga
con 124 libras de peso
y una mirada trementina de gallo judío
Frank Kafka
en la esquina azul
de Trocadero, La Habana vieja
con 235 barroquísimas libras
y gongorino acento insular
Jose Lezama Lima

nuestro es el silencio de este pugilato.
_______________________________

 “caro Caro;

cómo no agradecer tus palabras, en nombre propio, de los demás que conforman ese episodio denominado NeoB, ya hoy escribí el poema número 7900 y no sentí nada de particular sino, te mando un fuerte abrazo y si pasamos por York me encantaría verte de nuevo, más viejito, más sabio, tu

J.K.”

37

NEO BARROCO O NEO VANGUARDIA

A grosso modo se puede decir que en poesía hay una línea recta y una línea fracturándose. Incluso, considero aplicable a toda la escritura esa división.
La recta tiende a lo episódico, privilegia la trama; la fractura tiende al espesor expresivo, connotativo y no denotativo, privilegia el lenguaje.
Clasificar escritura en un sentido académico tiene un valor pedagógico, no siempre verídico: sin descartar ese sentido de utilidad, nótese lo renuente que se muestra el creador a verse encasillado según los ismos y las escuelas o géneros.
Dicho lo anterior, respecto al neovanguardismo y al neobarroco como módulos que pueden servir de pauta para situar mi poesía, y desde un enfoque relacionado con la evolución de esa poesía, debo decir que en principio no me atengo a ninguna de estas clasificaciones, aspiro siempre a escaparme de la definición pedagógica, aceptando su utilidad en ciertos espacios de trabajo (verbi gratia, el salón de clase: sin embargo, de tener que aceptar, aun a regañadientes, una clasificación, optaría por la de neobarroco.
Si me retrotraigo a mis primeros pinos poéticos, veo que lo que me mueve es la línea recta, la poesía que conversa y expresa sentimientos y estados de ánimo desde la nitidez denotativa. A medida que esa poesía sostiene un ritmo incesante de crecimiento, veo, por acumulación, que la línea recta se ve sustituida por la fractura, el recoveco, pliegues y anacolutos, connotaciones y desplazamientos continuos van tomando posesión de ese trabajo, hasta el grado que lo que al principio se instauró como linealidad, pasó a ser, de manera sistemática, descoyuntamiento, selva enmarañada, proliferación.
No hay poeta que pueda escapar a una, varias, o incluso numerosas tradiciones. Ahora bien, mis padres y padrastros poéticos, esos progenitores ineludibles, no proceden del Barroco ni de la bifurcación y densidad de lenguajes. Mis lecturas originales fueron los simbolistas franceses, excluyendo a Mallarmé, y poetas latinoamericanos del tipo Casal, Martí, Asunción Silva y no, por ejemplo, Herrera y Reissig.
Mi contacto con poetas fuertes de índole compleja y densa ocurre tardíamente y a raíz del destierro, que en mi casi se inicia en dos etapas: del 58 al 59, en Nueva York, y luego del 60 al presente, en Nueva York y otros lugares. Este destierro me lleva de la mano a leer a los poetas norteamericanos modernos: Eliot, Pound, WCWilliams, Stevens, leídos en mi primera vuelta mal y de manera caótica (manera muy fructífera para la poesía joven) y más tarde, a Parra y a Vallejo (no a Lezama). Parra me es útil como poeta adolescente y violento, Vallejo como poeta más denso y retorcido. Al primero lo descarto con relativa facilidad, el segundo me resulta más difícil de alejar, pues su mundo conmociona mi mundo, no desde Trilce sino desde Poemas humanos o Piedra negra sobre piedra blanca.
Leo a Lezama con más de 40 años de edad. Leo a Mallarmé, mal todavía, con cerca de 50 años de edad; releo a los usamericanos y añado a ciertas lecturas la poesía de Oppen,
Zukofski, Olson, Berryman: y aquí se incrusta toda una trayectoria lectora, continua, obsesiva, en la que (en español y en inglés) en la nasa de mi cerebro entra de todo. Entra, y de ese arroz con mango diario, triturando y recomponiendo, surge la proliferación de mi trabajo.
Una crítica esmerada y sagaz, si quisiera estudiar mi poesía, se vería obligada a seguir paso a paso los libros que leía el día en que escribía un determinado poema. Y esa crítica paciente y meticulosa no puede darse, dada la monstruosidad del proyecto que menciono, dada la dificultad de ir desenredando una maraña donde cada poema escrito contiene materiales de literatura, tanto ficción como poesía, de distintas culturas, que abarcan el judaísmo, el budismo zen, lo occidental francés, inglés, japonés, español, etc. No hay, en principio manera, de seguir el trayecto cotidiano de mi trabajo, lo que lo suscita, poema a poema, en su referencialidad y espesor.
¿Soy un poeta neobarroco? ¿Por qué no? Lo soy en el sentido de que el espacio de un poema mío acoge la mayor cantidad posible de materia, sea vital en el sentido de lo palpable y visible, de aquello que tenemos delante de las narices, o sea lo que se filtra desde el estado de lectura, escuchando música, o sosteniendo una contemplación, una concentración espiritual: o sea mirando fotos, láminas, o sencillamente escuchando las numerosas voces, aquéllas que brotan de una conversación “normal” o aquéllas que están incrustadas en el cerebro y brotan del inconsciente.
Esa poesía entonces se desarrolla en cuanto texto como proliferación bifurcada, que atiende al lenguaje, atiende a la ramificación de las referencias, y se deja llevar, momento a momento, con la mayor naturalidad (creo) por oblicuos pasadizos y meandros “interminables” (así al menos desde el punto de vista del deseo, pues escribir y no cesar de escribir, es vivir y no tener que morir: quien escribe no muere, siempre y cuando escriba): espacio donde todo cabe y se acoge, entreverando lenguajes, hablas, y sus disociaciones. Espacio en que, desde una modernidad, el ojo poético permanece abierto a toda posible suscitación, sea ésta un recuerdo que derrocha de pronto el inconsciente, o una figuración nacida de la propia necesidad de invención.
Puedo tomar un poema mío, reciente, y decir que posee densidad, diversidad de lenguaje y de imagen, complejidad de expresión y de contenido, y que participa de lo que gustaría definir como libertad con rigor.
Desde esa libertad con rigor procede mi trabajo: libertad que sucede en el momento mismo de la escritura y rigor que sucede al día siguiente, por la mañana, cuando corrijo y pulo lo escrito el día anterior, también, casi siempre, por la mañana.
El resultado es un poema que revela el momento histórico en que vivo, y ese revelar es inescapable, séase Shakespeare o Amado Nervo. Estamos incrustados en una situación procelosa, auténtico hervidero de suscitaciones, de la que un poeta vivo y atento, puede (y debe) extraer mundos enredados, y a la vez ordenados (desde el inconsciente y desde el oficio y su aprendizaje) (libertad y disciplina: que en el fondo acaban de ser lo mismo): mundos que acogen materiales de acarreo y luminosidades ulteriores. Todo cabe en el poema actual; y a Bach y una de sus maravillosas cantatas lo podemos acompañar, sin que implique una desarmonía, con un guaguancó.
José Kozer
38

DANZA MACABRA
Y ese día, de dónde sale todo eso, la marca de una
cicatriz donde no hubo
herida, en el cuello: tipo
soga del ahorcado que ahí
hubiera hecho su estrago,
y al tipo ese, que soy yo
(si no a qué contarlo) se
lo llevó a la golilla.

Para más inri un divieso tamaño chícharo en la sien
derecha, moquillo cual si
fuésemos gallina, y el
color morado (con lo
que implica) formando
chapones lacustres en
diversos puntos del
territorio (fustigado)
del pellejo: de joven
Onán me divertía, de
vetusto Marsias rige
desde su condición
(se apoya contra un
árbol a la entrada de
la cueva de la Sibila)
de desollado.




José Kozer.


Está bien, hay que morir, de acuerdo, a qué resistir ni
andarse con remilgos ni con
discursos extemporáneos,
¿pero hay que morir entre
hedores? ¿Sabañones,
forúnculos, edemas (el
morado demorado de lo
estancado) el gástrico
rebumbio, la piel del
trasero (en carne viva)
repelada a la hora de
recibir a la Pelona? Dos
alfeñiques, y el bolsillo,
para colmo, asimismo
despellejado (a estas
alturas puedo al menos
darme el lujo de
desentenderme del
capítulo gastos).

Y el tipo ese a la vera del lecho me llama y me llama,
¿se creerá que soy  yo? ¿O
irá a creer que me voy a
creer que él es yo? Ya se
puede sentar a esperar que
me muera, tengo todo el
tiempo del mundo, aquí
quien resbala y se parte
la cadera, triza y queda
hecho mixto, tenedlo
por seguro (y por
garantizado) no he de ser
yo. Mirad, mirad su cara
ahora de espanto, jijó, se
ve que está arratonado,
quiere girar el cuerpo,
salir pitando, pero la
dueña (mayor) de la
Abstracción le impide,
por peteneras, soslayo,
de medio lado o por un
atisbo de la comisura
del ojo, la evasión.
Pirotecnias de la evasión.
Que caiga, qué caray,
que caiga en la inescrutable
red (geométrica) de la
Abstracción: se hinche y
desorbite un instante, sapo
toro, ojos saltones, y
reviente. Un punto de
mal olor, algo así como
a huevo podrido, humor
acuoso, verdusca mancha
de un nombre propio sobre
la baldosa del suelo rojo al
pie del lecho: alga la mancha
de nacimiento se desprenda
de la mejilla (de paso la
mejilla se desprenda) y yo,
rollizo, sin duelo y sin
quebranto, me dé al vuelo,
crepite, un vuelco y empiece
mañana a primera hora de
nuevo con un desayuno de
huevos (dos) estrellados, café
salvadoreño, a la mesa  un 
resto del pan de tizón que
el otro se ha llevado, mero
recordatorio de Eucaristía.
_______J.K._______

SIMIO DE MIL MANERAS


¿Neobarroco yo?
Soy ñeque, güije,
acoy santiaguero
salido del muladar
de algún verso sencillo,
peregrino, sandunguero:
verso nada estrafalario
(en Camajuaní burilado)
qué va, yo neobarroco no.
Ni cuje ni gaje soy
nonato neobarroco
un adán anonadado
de nominar lo nominado:
ya, hola, boj, troj, carcaj,
reloj entrecano, pelón
desmejorado el cabelludo
cuero reluce cráneo, se fue,
lo monto atuendo del oriundo
a lo oriundo ulterior por Dios
a la Calaca chivateado: ñampió.
¿Barroconeo? Qué va.
Pura matadera de tiempo.
Jaque mate darse un mate
con la Muerte: encasquillamiento
puro del en vida estancado de
cabo a rabo (le ronca, la espera):
¿del erial? ¿Del cenagal? Qué
va: estamos a la espera de la
esfera verdadera del Logos
cosido a la herida al costado
de Dios (oval, yo) oye como
voy recocido ladrillo (piramidal)
rendido al pie de la hoz segando
flor parietal de arena.


"Chaos can give birth to a dancing star", Novalis.

40

Es un “Special day” aunque las fotos estén gorditas es la madona. El hijo silba como el padre, no es mayor cosa, pero bueno es bonito. Lo del “Bebé de Rosemary” me pareció chistosísimo para un científico de alimentos (Los ojos del seminarista azul): ojos azules, soy un cardo, pero que da risa. Seguimos con nuestro material poético una difícil curva turva tura sobre el humor de velocidades alarmantes, cuando éramos gigantes y conversábamos con los ovnis nos llena de nostalgia (Ñuco y Ñuñi acabadisísima de dormir), traba de 1 a 2 me sale con la suya cognitiva fraseo de rumba estrella. Los médiums dejan burla por oh si si.
Eres como la luna del dedo intenso de la piedra de roca en situación tan inoportuna que quema borrándote de nuevo, tirado en un sillón piensa en armar su guión para el Neoberraco en sus años iniciales de rey de décadas. Nada raro que llevaras una vaca a la Habana, solo para adorarla.
Se salvó el párrafo anterior del espantoso monstruoso, nuestras  entremezclas de sardinas en escabeche para siempre. Uno y otro filme uno y otro cajón, la reina Juana más hermosa que nunca.
Vimos el bajilache en zancos rumbo a ninguna parte en aquellas llanuras malditas, y se metía por los ranchos de paja y ladrillo el sueño después de las complacencias del escritor best sellers (Jim Harrison “Regreso a la tierra”) que desvía a “Los habitantes de la noche”.
Dónde hay tanta violencia es difícil universal los detalles que le madrugan a la mujer.


42

Un guión en un entramado acabadito de hacer.
Dice la francesita: I li querreo? (exactamente, qué horas son?)
Alfonso Sanchéz comienza a transformarse en ávidos movimientos de actor o de mistagogo, atravesando las manos busca el reloy de la tierra, Tener listo la tarjeta para la guaja.
Clotilde (I le querreo) termina el diálogo que no fue concluyente para la cita de meneo nocturno y pesca: la chica vecina se envenenó con benceno, para quedar en estado de shock por largas horas. Sin dolor? E ahí la pregunta de los 64 millones para la madre. La infinita respuesta que ya sabía la hija.

II

Apenas un síntoma, el Neoberraco del Barroco de El Portero de los monstruos, apresura Sanchéz, y sus eternos significados estéticos, y que necesita helénicos para la interpretación y neuros para la fórmula del benceno, riquezas de calabozo.

III

I li querreo? (en escena de casting)
Llévate la fórmula de la paella valenciana: aceite (de oliva preferentemente), cebolla blanca picadita, sal, tomates rojos licuados, sepias marinas, paprika (oh, paprika), azafrán picado, pimentón dulce. Caldo de pescado al calderero.
Cuando hierba al aire libre, vienen los 100 gramos de arroz, y luego el rapé. Al final almejas del Cantábrico y, langostinos casi como decoración que le dan su barroco almizclero. No olvidar Las habas judías y el vino moscatel. Uva moscatel.
En el plato los pedacillos de tomate en aceite de oliva, y el corazón de la alcachofa en salsita amarilla (top secret del cocinero valenciano, manejan el aljipí desinteresadamente). Y es que los españoles son grandes anfitriones con sus Tapas, te sacan un platillo como un mago desde la manga de la camisa.
Después te la cascas, muy ufano con la invitación del cantador.


43

¿Cioran (despapelado) y sus “desfiles de falsos absolutos”, no son ahora los falsos positivos de las nuevas contrarreformas inquisitoriales del derecho romano? Cuando la guerra es por el billete aparece en mi mesita de noche un comentario de María Jaramillo y una conclusión del poeta lusitano sobre la metafísica: “Cioran no habla sino del mundo físico. No cree en la metafísica: el hombre ha derrotado sus esfuerzos y su tiempo en “las mentiras metafísicas”.
“Mira que no hay más metafísica en el mundo que Las chocalatinas” concluyó Fernando Pessoa en “El poeta es un fingidor”.

44

“Prosa del observatorio”

Personas que no ven el arbolito y en plena zona residencial lo cortan con una mirada geotrópica. Qué casinoben! Porque no es por curdas desalentadoras, ese dios Pan, por falta de humanidad talvez lo ven seco y quién le puede determinar su sabia a este impoluto ser huyéndole al temblor de una guerra, si su maja desnuda quedará secuestrada por el adversario. Ella apretadita; hasta la pispirucha “virgen de carmenzote” se deja sentir ante las miradas del “soldado en hinojos”. Acuartelamiento para los que no miran el arbolito que cambia de piel, y que sigan cazando cherdillas en un bosque xilosibínico. Abajo inmensa la loria contra mega con sus olas nepturnales.

II

No hay origen genético para ser poeta ni academias alemanas que den la orden, porque para ser filósofo y no morirse de hambre hay que negar el arte como académico sinvergüenza. No lo digo yo lo testificó Machado de Assis, maestro de autodidactas. El poeta “choice” y arránquele la vela. En “Memorias póstumas de Blas Cubas”, con humor desacerbado. El poeta se adhiere a una posibilidad de vivir, la solitaria, aun a costa de no ser nadie productivo para la sociedad. Llegará a su fin prosaico como el caballo salvaje de pintas negras y blancas (“El llanero solitario”).
El poeta, la poeta maldita por ser judía, como dijo Paz de la Pizarnik: “un producto que no contiene una sola partícula de mentira”. Pudiste no haber visto tu sombra y hay si te despachaste. No acierto en una, yo que logré una colaboración con lo imposible, AlejanNDRA.


Mark Rothko


52

“Que tu recuerdo es el daño más fuerte que me hago yo misma/por vivir soñando/con tu regreso, arrepentido” (Félix Reina).
 
54

las  benevolas  y  las  berracas  en teatralidad  travesti                                                                                                                                                                         Los  verdaderos  artistas  revientan  siempre

                                                                   Tadeusz  Kantor

y la mona mona queda
en trepidosa seda telúrica
junto a la baba noctuna del escriba

severidad Sarduy ( la mona en rojo rothko)
errata cromática
la mona dibuja un Duchamp en números binarios

y teje con ella la verdadera,
la sola materia perdurable
de tu episodio sobre la tierra

Ranún Ouiedo




Demóstenes 6

El hombre falso, bien lo define Borges al final de
“Avatares de la tortuga”, hace levantar el caos concienzudo,
cuando menos un millón de trompeticas no hacen mucho
ruido. Lo que es grave no tiene comparación.

El que dialoga con su editor, su biógrafo y la estampida de atrás
para adelante o de adelante para adelante, por conchudo
no sabe nada. Y la crítica de que faltan bondades en el escrito.
Todo se resuelve o se diluye “En la terrible hechumbre del que
está hecha de hechiceros”.

II

Enanos en la China, desde hace 12.500 años, cuando
llegaban de las estrellas los extraterrestres, lo mismo
enanos. Cerca del Tibet están las rocas (Dropas) y sus señales.
 “Se agrava lo agradable”, de “Secretos del arte mágico del surrealismo”.

III

Sí, claro, Jaime
(No dejo de echarle cabeza al timbre, por donde viene
el viejo Vermeer, para salirnos de la rutina del miedo, y
que cuelgue su cuadro 42, y El Bosco el 24; pero es miedo encendido de una y media de noche).

Soy un tarteside, mi familia perdió la brújula y vino a caer
en Santo Domingo, donando todo para la catedral vencida;
habían muerto los esclavos arrojados por un fuerte temblor.
No lo dijo don Tomás (liberal y godo) (que apostasía) Carrasquilla:
la Diosa púsole delante un apolíneo.



"CADÁVERES" de Néstor Perlongher.