Nota: si quiere ver las fotografías ampliadas y corregidas, haga doble click en cada una de ellas.
Hay como una emocion, mas otra, remar peculiarte. Pocos únicos como el anterior.


Pero lo nuestro duró un puente, Un recuerdo por la poeta de Costa Rica, Marlene Hidalgo nuestra musa para comenzar esta Segunda Vida, así Falquez editor de "Realidad Aparte" en aquellos años noventunos, la trató como un zapato (no con correa pero si en el momento histórico de su cambio brusco y emocionante, por unas erratas y cortes bruscos de los otros editores, cualquiera de humor argentino te tira la cartera en la cabeza.
Dibujo de Gabriel Jaime Caro (Gajaka). "Castillo de Tordesillas", mis mejores años, sin Juana La loca, cuando viajaba de turista borbón en tierras de la marmoleja, presintiendo como dice el bolero la caída del amor, y la media vuelta, vuelta al fin.
Carátula del Número 21 de "Realidad Aparte" (Segunda Vida)(Editores, Gabriel Jaime Caro (Gajaka), Alonso Mejía y León Felipe Larrea), New York, 1998. Foto de Renán Darío Arango, sobre una idea suya con modelo incluida (la bella Mónica Mosquera).
Los poetas colombianos, Gabriel Jaime Caro (Gajaka), y José Manuel Arango (In memoriam), con Gustavo Zuluaga, el hamaquero, primero de izquierda a derecha, en un recital poético en El Carmen de Viboral, Antioquia, Colombia, 1998. Notece la felicidad por tres amigos que se divierten, haciendo del humor el exito de la poesia. Fue la época e la Tertulia en el Jardin Botánico de Medellin. Foto de Carlos Enrique Ortiz.





La reina de los poetas neoyorkinos de Colombia, Teresa María Gallón de Caro y su hijo el poeta colombiano Gabriel Jaime Caro (Gajaka) en el lanzamiento del libro "21 poemas", New York, mayo de 1983. Foto de Renán Darío Arango.










El poeta Lorenzo García Vega con su esposa y el poeta León Félix Batista, 1998. La comida colombiana, la seducción caribeña. El espacio, el indicado, el tesoro sonando. Un sábado. A un ladito Jesús Blas Comas. Foto de Alonso Mejía.

Foto de Alonso Mejía ("Sandwich") para la carátula de" la Risa de Demóstenes, rara", 1985, Editorial Posada, México.







Jesús Blas Comas y Alonso Mejía, editores de Realidad Aparte. Foto de Gabriel Jaime caro.







El poeta cubano, Jesús Blas Comas, el escritor y poeta colombiano, Jorge Mario Mejía Toro (el mudo beckettiano) y el poeta colombiano, Gabriel Jaime Caro (Gajaka). 1986. Foto de Carlos Enrique Ortiz. "Gajaka sin cerebro, no tiene conceptos". La comida de conceptos kafkianos no da tregua, la tumba de Kant estaba en Coveñitas en 1986.

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Había una vez dos poetas como si mandado hacer el uno para el otro, e inventaron el amor y la geometría plana del espíritu, muy nice.Realidad Aparte (Revista ilustrada de poesía):Gabriel Jaime Caro (Gajaka)
I
Memoria Una sin mucha fanfarria Si muchas revistas de poesía Hacia el Centro neoyorkino, hasta el Cono Sur americano, soñando por Colombia y Venezuela también, si recuerdo bien el llamado de Realidad Aparte a una antología de poetas desnudos, que tronchó una amistad con el poeta venezolano Medina López, que vio una maricada intolerante y muy porno. Centroamérica daba notas de resurrección con Roberto Sosa, más luego entre las dos realidades aparte, la una mística la otra apártate, Carlos Germán Belli y Gonzalo Rojas, con Rinoceronte trece, la que nunca salió del cajoncito aterciopelado de Comas en casa de su Alice. Tremenda lid para nosotros, los muy nice.- Gajaka con sus patas inmensas y rencas de tanto caminar hacia la pasión del deseo y la grande amistad que aguarda en un remanso NIUYORKINO.
- Comas tan benigno para Nietzsche, y tan gallardo entre damiselas encantadoras y churros balleneros en la suburbia habanera de tantos Board Street, la nieve de Colorado Spring.
- Los dos actores en teatro, Proust al dedillo devino la ciencia contra la política, el jazz para épocas de transición demócratas, un twist en “Otra parte” (Band apart), aquel filme en Sudáfrica.
I
Memoria Una sin mucha fanfarria Si muchas revistas de poesía Hacia el Centro neoyorkino, hasta el Cono Sur americano, soñando por Colombia y Venezuela también, si recuerdo bien el llamado de Realidad Aparte a una antología de poetas desnudos, que tronchó una amistad con el poeta venezolano Medina López, que vio una maricada intolerante y muy porno. Centroamérica daba notas de resurrección con Roberto Sosa, más luego entre las dos realidades aparte, la una mística la otra apártate, Carlos Germán Belli y Gonzalo Rojas, con Rinoceronte trece, la que nunca salió del cajoncito aterciopelado de Comas en casa de su Alice. Tremenda lid para nosotros, los muy nice.- Gajaka con sus patas inmensas y rencas de tanto caminar hacia la pasión del deseo y la grande amistad que aguarda en un remanso NIUYORKINO.
- Comas tan benigno para Nietzsche, y tan gallardo entre damiselas encantadoras y churros balleneros en la suburbia habanera de tantos Board Street, la nieve de Colorado Spring.
- Los dos actores en teatro, Proust al dedillo devino la ciencia contra la política, el jazz para épocas de transición demócratas, un twist en “Otra parte” (Band apart), aquel filme en Sudáfrica.
II
Que alegría cuando apareció la revista realidad aparte (Gajaka y Comas) en agosto de 1984. Los hechos irrefutables, la amistad salpicada de deseos (dezeus dicen ahora) hizo el hijito (con carátula) en aquel pueblito de Union City tomado por los emigrantes cubanos que salieron de Cuba huyéndole al stalinismo Ni mas ni menos, y que fueron bautizados por los Mamertos como gusanos. En verdad que muchos eran horribles porque estaban locos, y Fidel poco o nada para hacer, para mantener su socialimperialismo (eso que atacaban los troskistas) intacto como copiado y sin ninguna esperanza de comunión humana o derechos humanos, solo la Revolución represiva. Lexama y un gancho.
Que alegría cuando apareció la revista realidad aparte (Gajaka y Comas) en agosto de 1984. Los hechos irrefutables, la amistad salpicada de deseos (dezeus dicen ahora) hizo el hijito (con carátula) en aquel pueblito de Union City tomado por los emigrantes cubanos que salieron de Cuba huyéndole al stalinismo Ni mas ni menos, y que fueron bautizados por los Mamertos como gusanos. En verdad que muchos eran horribles porque estaban locos, y Fidel poco o nada para hacer, para mantener su socialimperialismo (eso que atacaban los troskistas) intacto como copiado y sin ninguna esperanza de comunión humana o derechos humanos, solo la Revolución represiva. Lexama y un gancho.
Y Jackson Heights en Queens, donde estaba la fotocopiadora Mita, que nos hizo el milagrito de verla editada y bien clarita. El milagro de la poesía, de los mundiales de Futbool, y de quitarnos los amores sin intervencionismo.
La gente estudiaba un poco en medio del camello de todos los días, el orgullo crecía y allí exactamente llegué en 1982 desde mi experiencia con la revista Siglótica en Medellín, con las lecturas y las relaciones literarias Post que abundaban; sin salir de las influencias se relacionó y se independizó, no sin antes tener a Neruda Buñuel y Lezama, Borges, Miss Perú, Bataille or Nietzsche, Bretón, la Pizarnik con la Becciu, Pasolini, como pilares.
Recordemos que allí trabajaron con su botellita de vino en la mano, el uruguayo Antonio Curis (se la jugó por la revista publicando sus mejores poemas, todos de amor hacia una o dos mujeres también de extraños coloridos, más clara o más bella, solo las diferenciaba un sombrero de yarey), León Felipe Larrea (y apareció montado en una camioneta, en exilio, con sus ganas prohibidas desde la misma izquierda; que duro fue sacarle los cerebros de mar de su cuerpo de extraños laboratorios), los cubanos Rafael Catalá y Noel Jardines ("a esta hora exactamente hay un niño en la calle", por la lejanía me mata). José Kozer, el padre de las memorias, entre el Yiddish y la diáspora cubana, premio Nóbel en el chuchicheo. León Félix Batista hijo del neobarroco, su libertad individual, la otra pléyade, sus traducciones y sus reportajes memorables para la revista.
La gente estudiaba un poco en medio del camello de todos los días, el orgullo crecía y allí exactamente llegué en 1982 desde mi experiencia con la revista Siglótica en Medellín, con las lecturas y las relaciones literarias Post que abundaban; sin salir de las influencias se relacionó y se independizó, no sin antes tener a Neruda Buñuel y Lezama, Borges, Miss Perú, Bataille or Nietzsche, Bretón, la Pizarnik con la Becciu, Pasolini, como pilares.
Recordemos que allí trabajaron con su botellita de vino en la mano, el uruguayo Antonio Curis (se la jugó por la revista publicando sus mejores poemas, todos de amor hacia una o dos mujeres también de extraños coloridos, más clara o más bella, solo las diferenciaba un sombrero de yarey), León Felipe Larrea (y apareció montado en una camioneta, en exilio, con sus ganas prohibidas desde la misma izquierda; que duro fue sacarle los cerebros de mar de su cuerpo de extraños laboratorios), los cubanos Rafael Catalá y Noel Jardines ("a esta hora exactamente hay un niño en la calle", por la lejanía me mata). José Kozer, el padre de las memorias, entre el Yiddish y la diáspora cubana, premio Nóbel en el chuchicheo. León Félix Batista hijo del neobarroco, su libertad individual, la otra pléyade, sus traducciones y sus reportajes memorables para la revista.
Roberto Echavarren ojeando nuestro número cinco, llenito de expectativas, y Reinaldo Arenas en la primera feria del libro latinoamericano de Nueva York, Book Fair 1985, con su Ser positivo y la segunda revolución estética.
Oscar González Hernández, y sus colaboraciones con el surrealismo de Wifrido Lam y de su hermano Sergio, el collagista. Vicky Paz con sus ilustraciones para la primera vida de Realidad Aparte, y los ilustradores premiados: Renán Darío Arango, Naide, Jorge Posada, entre irreprochables manejos contra la espada y la pared neoyorkina, o sea llevados del putas o en la gloria de la solidaridad. Estos últimos vástagos pasaron por la Segunda Vida.
Realidad aparte, Segunda Vida (1993-1999)III
Después de una ausencia influenciada por “Dezeus”, salvados de la decapitación, volvió a salir después de 4 años de vaca-ciones sagradas en 1993 en la ciudad de Nueva York. Cada poeta escribía sus respectivos libros de poemas en aquel interregno. Llegó un nuevo editor a conformar el grupo, el poeta Alonso Mejía, el rigor de una imagen fotográfica, lector de poesía, que junto al ilustrador León Felipe Larrea (apostatando con su bachuri (balas de salva con cerveza y tortilla) a los queridos poetas, creando el caos menor con la ironía); arrancamos con el número 15, otra vez con el bolsillo del trabajo de construccion interna, con ímpetu degenerativo de generaciones posibles que no cesaban hasta ese entonces de comunicarnos sus escritos, sean chicanos en caravana o sureños de paso con hermosas réplicas.
Realidad aparte, Segunda Vida (1993-1999)III
Después de una ausencia influenciada por “Dezeus”, salvados de la decapitación, volvió a salir después de 4 años de vaca-ciones sagradas en 1993 en la ciudad de Nueva York. Cada poeta escribía sus respectivos libros de poemas en aquel interregno. Llegó un nuevo editor a conformar el grupo, el poeta Alonso Mejía, el rigor de una imagen fotográfica, lector de poesía, que junto al ilustrador León Felipe Larrea (apostatando con su bachuri (balas de salva con cerveza y tortilla) a los queridos poetas, creando el caos menor con la ironía); arrancamos con el número 15, otra vez con el bolsillo del trabajo de construccion interna, con ímpetu degenerativo de generaciones posibles que no cesaban hasta ese entonces de comunicarnos sus escritos, sean chicanos en caravana o sureños de paso con hermosas réplicas.
Más luego la solidaridad, el poeta Reinaldo García Ramos, ex editor del magazín literario Mariel en la década e los ochenta en Miami, con el lexamista Reinaldo Arenas, nos salvó de la bancarrota. Los cubanos académicos Félix Rizo, Maya Islas, Carlota Caulfield, y se desefundó el martillo hermético (aquel protector Trismegistro), y encantados de la vida empezamos a ganar becas para los siguientes números. No cabía duda de que éramos una verdadera revista de poesía, editada con rigor dado que llegaban muchas colaboraciones de toda América, y poca poesía joven y buena se hacia, se publicaba cualquier cosa. La crítica fue demoledora, y apacibles como las aguas que remoran. Todavía nos gustaba Lorca, un extraño hombre enamorado del genio de Dalí, hasta que el canon lo dejó regado por las tablas, y volvían Cernuda, Jorge Guillén, Aleixandri.
Apareció, ya estaba hecha, cierta poesía gay (Jaime Manrique, Miguel Falquez Certain), y allí tuvo su cabida, sin estigmatizaciones, que si las hubo quedaron quemadas por la ignorancia, pues los ecos llegaban por las cuatro esquinas del continente, el ardid entre lobos hambrientos, las traducciones y las novelas de Manrique. Kavafis en la mesita de noche.
Convocamos al primer concurso de poesía "Poeta en Nueva York", en colaboración con la revista la Ñ, dirigida por Ricardo León Peña Villa, resultando como ganador el poeta cubano Rafael Bordao.
Otros fotógrafos e ilustradores dieron su aporte para el éxito del magazín poético "realidad aparte". Renán Darío Arango, Alice Meléndez, Jorge Posada, Malngren Restrepo, fueron algunos artistas con sus portadas memorables, hasta el número 24, hasta 1999.
Otros colaboradores como el poeta peruano Enrique Verástegui, los poetas venezolanos Juan Calzadilla (por nosotros transliberada las criticas y los llamados a los poetas colombianos; una vez me dijo que yo era Cobo Borda flaquito, otra vez me dijo que estaba Francisco Madariaga a mi lado, y ahí mi lado el actor Grisales. Juan Liscano ( este otro poeta de la era Aquario, de seguro oculto en la isla de Creta: me llamó ocho días antes de morir y me dijo que no se moría).
Otros colaboradores como el poeta peruano Enrique Verástegui, los poetas venezolanos Juan Calzadilla (por nosotros transliberada las criticas y los llamados a los poetas colombianos; una vez me dijo que yo era Cobo Borda flaquito, otra vez me dijo que estaba Francisco Madariaga a mi lado, y ahí mi lado el actor Grisales. Juan Liscano ( este otro poeta de la era Aquario, de seguro oculto en la isla de Creta: me llamó ocho días antes de morir y me dijo que no se moría).
El poeta colombiano Rogelio Echavarria y sus traducciones, Juan Manuel Roca, dejándolo todo a nuestra disposición editorial, Raúl Henao (quizás el anarquista Bakunin o el enlagunado espacio donde despegan las grullas de Ibico),El mudo Beckettiano (Jorge Mejía Toro), Carlos Enrique Ortiz, los argentinos Jorge Boccanera, Roberto Malatesta, Daniel Chirom y Pedro Narral y la mejor revista de poesÍa del continente hisapo EL JABALI, Marlene Hidalgo, la mexicana Norma Wanless, con sus "Ancentralidades" y sus traducciones al inglés del poeta Marco Antonio Montes de Oca.
La pléyade de poetas y escritores neoyorkinos: David Cortes Caban, López Adorno, Juan Manuel Rivera, Isaac Goldemberg, Carmen Valle y Aléxis Gómez Rosa y, por supuesto los colombiano, Ricardo León Peña Villa, Silvio Martínez Palau, Tomás González, Hersilia Restrepo, Eduardo Marceles, Anabel Torres, Vicky Paz y su poeta zen Daniel Diffin.
Con el poeta León Félix Batista, le hicimos un homenaje a la "Poesía Sorprendida" de Republica Dominicana, de pasadas décadas, con sus exlentes editores, Fredy Catón Arce, Baeza Flórez, Américo Enriquez,, Fernández Granell, Mieses Burgos. Nuestros artificios giraban sapoteando como filósofos terminales.
IV
_“Jorge Cuesta, poeta mexicano, que murió por la misma época que Barba Jacob, escribió de Barba que era un poeta transitivo, enloquecido por un ferrocarril del oeste que uniera a Monterrey con Buenos Aires”, son algunos de los asertos de la revista Realidad Aparte. Como le dice un ordenado a un desordenado, tú no tienes estética.
_Alguna vez comenzamos a escribir entre lo onírico y su contrapartida un cuento con erase una vez un hombre que había perdido a todos sus amigos, encontrándose solo (quita la pata María de allí), con la incapacidad de descifrar una partitura musical de corte barroca.
Habráse visto intolerancia cuando tenemos la libertad de expresión al hilo en la orilla, cantada, con los poetas que debe según el ser lo más importante en esta vida ataráxica y anabólica, todos en un manicomio, en un campo de refugiados. De ahí mi “Nueva York Campo de refugiados” de "21 poemas,", 1983, un nuevo poema, una nueva forma de cantar a sí mismo en mi mismo, yo resquebrajado, lejos la luna de Man Ray, “Demórate ahí”, una biblioteca te hace permanecer aunque seas invasor.
Siempre hay un recordatorio, y si esto explica una muerte con lápida, bienvenida sea en este dolor.
The End
IV
_“Jorge Cuesta, poeta mexicano, que murió por la misma época que Barba Jacob, escribió de Barba que era un poeta transitivo, enloquecido por un ferrocarril del oeste que uniera a Monterrey con Buenos Aires”, son algunos de los asertos de la revista Realidad Aparte. Como le dice un ordenado a un desordenado, tú no tienes estética.
_Alguna vez comenzamos a escribir entre lo onírico y su contrapartida un cuento con erase una vez un hombre que había perdido a todos sus amigos, encontrándose solo (quita la pata María de allí), con la incapacidad de descifrar una partitura musical de corte barroca.
Habráse visto intolerancia cuando tenemos la libertad de expresión al hilo en la orilla, cantada, con los poetas que debe según el ser lo más importante en esta vida ataráxica y anabólica, todos en un manicomio, en un campo de refugiados. De ahí mi “Nueva York Campo de refugiados” de "21 poemas,", 1983, un nuevo poema, una nueva forma de cantar a sí mismo en mi mismo, yo resquebrajado, lejos la luna de Man Ray, “Demórate ahí”, una biblioteca te hace permanecer aunque seas invasor.
Siempre hay un recordatorio, y si esto explica una muerte con lápida, bienvenida sea en este dolor.
The End
A Mario Vallejo, in memoriam