lunes, 23 de noviembre de 2015

La poesía de Roger Santivañez, poeta peruano, que asalta, toma y liga del neobarroco, justo cuando se abrían al canón poético de La imagen americana.



Roger Santivañez, Piura, Perú, 1956, 

que como dice la crónica se quedaron en el desierto, y ya no son más nómadas o conquistadores de las altas montañas, esas se las dejamos a Aguirre, la ira de Dios. Pues si Piura está lejos en el mapa, está cerca de la Universidad de San Marcos, que guarda el revolver suicida de Arguedas, muy cerca de Kloaca, movimiento de poetas en los ochentas, y por aquellas apuestas del destino, emigran los pasos de Don Juan, o simple fusta con las migajas del amor. 

Con la herencia peruana de su literatura, con el barroco limeño, los cuentos de las locuras de Luis Hernández por Luis La Hoz, el erotismo sin metáforas postmodernistas, saltaron la gran piedra de jade, no así el charco de las rancherías hacia la USA, donde están sus amigos poetas, Mario Montalvetti, Mariela Dreyfus, Miguel Ángel Zapata, y otros.

Su producción poética abarca varios libros, claridad del cada uno de los momentos de la creación, va del modernismo al transbarroco, ya clásico, Selección de poesía, por Hipocampo, Lima, 2006, antes había publicado El chico que se declaraba con la mirada, Lima, 1988.

ROBERTS POLL CREPÚSCULOS, Lima, 2011, del cuál extractamos algunos poemas,  y VIRTÚ, Hipocampo, Lima, 2013. Difícil encontrar más de sus joyas de oro incaico, sino contamos con sus libros. Apareció en la antología de poesía peruana, Asymmetries, Bilingual Edition, Cardboar House Press, Indiana, 2014.

Ensayista y profesor universitario en Pensylvania.

Gabriel Jaime Caro (Gajaka).



El grupo de poetas en torno a Kloaca; de izquierda a derecha, Mary Soto, Domingo de Ramos, Edrián Nova, José Velarde, Roger Santivañez, Mariela Dreyfus, y Guillermo Gutierrez. Foto de La República.


Poemas de Roger Santivañez



CAPRICHO RIMADO

La tarde azul de mi extraño corazón
No sobrevivirá la pústula sí
Y en que vano sol tu fresco berbiquí
Se abre como flor bellísima pon

La rareza en el poema dudo
Que nos consuele la memoria triste
De cualquier forma tú estás desnudo
Por si acaso con la lluvia insiste

Debes avanzar en la carretera
No morir de pena sino de kung fú
Ya sabes la línea es clara y tú
Corres sin descanso por la frontera
Santa Isabel, Piura, Año Domini 1999.


EN EL TIEMPO
                                                                           in memoriam Luis Hernández


No lo conocí.
Se que destruyó sus músculos
sus jardines.
Tuvo la soledad de un ciclista.
La risa como un manantial.

Tal vez su único odio
Fuera su bondad. No lo sabemos.
(Ellos dijeron que estaba enfermo)
Durmió solo en su hotel.

En su paz partió de una esquina
al encuentro de un disfraz
para ser acaso el mar suave, el gentío
o el finísimo desierto.



2. Balada de Jimmy Marchena*

Conocí a Jimmy Marchena gracias al loco Alan
Te va a gustar –me dijo- está en tu onda
Porque Jimmy era rock & lucía como un hippie

Un día Alan apareció con Jimmy Marchena
& fui convencido de ir hasta New Port
Por un buen paco de marimba

Citacochana decían esos días la mejor
La que mató a John Lennon sonreía
Jimmy con su chalequito de cuero &

Ribetes andinos peluquita recortada
& elástica caminada blue-jean impe
Cable zapatos de gamuza oh musa

Canta la yerba de New Port & la
Entrada en el carro a la volada
El pase fugaz sin salir del auto

& sin estacionarse raudo por la ven
Tana a ese bozam lo taso & está
En ventanilla dijo Jimmy despacio

Nomás pero no pares & fummmm
Ya estábamos en el barrio roleando
Dos cachitos al compás de Led

Zeppelin Bata Rímac Feria stair
Way to heaven quizá una vez más
Vi a Jimmy Marchena desapareció

Con su posición de loto & estilo zen
Que me baciló un culo.

*De su libro New Port

***

ROBERTS POOL CREPÚSCULOS

1.COOPER RIVER PARK

& el destello del brillo del río
Contemplo inmóvil en la verde orilla
Suavísimo replegue acuático mi

Niatura dibujada por la diosa in
Visible oculta tras la fronda ce
Leste que a la bóveda se funde

En mi dolor terrestre como la
Nube majestuosa desaparecida
Recién al formarse & ser deli

Cuescente presencia frágil nada
En la silente extensión flotante
O suspenso suspiro de incomprendida

                              Rosa

2
Refulgen ninfas sobre las aguas pardas
& las hojas susurrantes hacen su son
La floresta divina en la brisa estival se

Entrega es una solitaria rosa perfecta
Entre nubes perla quemada & azul por
Los arrecifes del cielo encendido & ya

Crepuscular plomizo en el fondo de sí
Mismo constelado algodón - azúcar en su
Boca deliciosa derretida incomputable

Allí donde su luz fue el secreteo de las
Horas ondulantes forma del anhelo en
Extinción que sin embargo aún canta su

                    Canción


FINAL AUN

2. CANORUM VER NOVUM

Sol mío me encanta con tus ondas
Reflejadas en el móvil transminar de 
Los patos silvestres & su erguida navegación

Alejándose para dejarme solo con tu
Brillo estelar hacia la otra orilla im
Palpable vista con luz Parkinson ad

Heridas a las marrones playas verde pro
Metidas en el débil incipiente florecer
Saludado por el viento anillo dorado

Fui hí fui hí fui hí tuu tuu grck grck
Chuí - chuí - chuí - chuí tai tai tai
Fuí hí fui hí fui hí fui hí fui hí fui



***
La chukcha y el pukto corazón de Roger
Santiváñez*
Por Paúl Guillén

Góngora & Argot: barroco salvaje, poesía norteamericana y lumpen limensi “como el cielo que en Colán frikeó” (“Eucaristía”, 2). Comunión de vulvas y falos, de letras y sonidos, de significancias y asignificancias, fraseos, fluires, fluidos, recodos, temores, flujo de conciencia, tengo miedo. Roger Santiváñez: un poeta incalmo, bravío, torrente, coprolálico, glosolálico, bandera negra.
Symbol (1991) es ruido suburbano, subterráneo, sub/versivo, supurante. La aparición de la “K” en vez de la “C”: migrancia andina y punk, punk, punk, por igual (Goldman). La aparición de la “chukcha” musical y ese “pukto corazón” que es puto, puro, pututo. Hace 15 años en las clases del poeta Pablo Guevara recuerdo que leímos un poema de Symbol: “Rosa roja de mi pukto corazón álzate calata”. 
No sabía qué decir al respecto, pero a mí me gustaba esa irreverencia lumpen y peligrosa, donde si nos metíamos en los zapatos del poeta había dos caminos: entrar en la nota o sucumbir frente a un navajazo. Poesía drogada (Labrador Méndez, Guillén), de calatería y cachería, transparente y convulsa. Symbol y luego Cor Cordiumson la punta afilada de esa lengua peruana que “se habla en las calles de Lima, después de la medianoche”.
En el 2003 aparece Eucaristía, editado en Buenos Aires por el poeta Reynaldo Jiménez: “Se trata de algo más que de ahítos espejeos ezrahítas o (co)marcas de un argot gongorino-velvetiano y, sin embargo, es en la dimensión ambigua del juego adonde estas páginas descompaginan cualquier lógica lúdica”. Santiváñez extremaba su dicción lumpen, el lenguaje esquizo, las figuraciones erótico-lúdicas y las mezclaba con una aproximación hacia la mística negativa: “Oh santa rósel in my heart / You are my pendejita azul / Eres la arrodillada virgen li” (“Lúdica”), algo de ello se muestra en los análisis de López Soria y Chirinos. Estos destellos naturales y místicos se perciben en sus posteriores entregas 
como AmastrisLabranda,Amaranth y Virtú (Hernández, Alegría, Ochoa) Se trata de vectores que dan cuenta de la migrancia del poeta desde Lima a Filadelfia. Como ha puntualizado Jorge Polanco Salinas el uso del inglés propone una fractura en la enunciación poética, y este desplazamiento lo que hace es mostrar las astillas de ese choque de imaginarios: “Is un vuelo incaico in the / Atlántico norte not yet / & entonces qué es? // Silueta de conchita on the beach / Cueva de algún crab haciendo / Crack en la sopa del crepúsculo // And she said chicken tacos / This is the best time comadritas / Redoble de oleaje junto al muelle” (“La insolación interior”, 3). 
Las aliteraciones, los encabalgamientos, las homofonías en ambos idiomas, las referencias veladas o explícitas, la ambigüedad semántica nos dan como resultado que esta poesía no es solo el canto a la naturaleza, sino también la desolación y el temor del sujeto poético frente a un nuevo mundo que por lo menos le es ajeno.
Los inicios: Antes de la muerte, afiliado a poéticas centrales del 60 y 70. Homenaje para iniciados, una respuesta del amor erótico frente a la violencia y El chico que se declaraba con la mirada, el ritmo y la pasión adolescentes, en poemas caleidoscópicos llenos de lascivia y concupiscencia, que ya adelantaban ese tramo “arrecho” y místico de la poesía de Santiváñez.
En Góngora & Argot: Ensayos sobre la poesía de Roger Santiváñez podemos encontrar diferentes lecturas, incluso polémicas que merecen una revisión, por ejemplo, respecto a la presencia del neobarroco en Santiváñez, autores como Gómez O. y Padilla niegan una filiación directa, por su parte, Shellhorse y Di Laura detectan de manera natural esta genealogía. El concepto “violencia política” es analizado por autores como Zevallos Aguilar, Chueca, De Lima y Guerrero Peirano, cada uno de ellos hace aportes, por ejemplo, recogen ideas de “necropolítica” de Achille Mbembe, “alegoría” de Walter Benjamin, de los estudios culturales y del feminismo. Como es obvio un libro como este lo que espera es que el debate y la discusión se produzca al momento de la lectura y así esperamos que sea.
Estos ensayos son sobre la poesía de Roger Santiváñez, pero también sobre lo que se pretende apresar con las palabras.


*Prólogo al libro de ensayos sobre el poeta R.S. Góngora & Argot. Extractado del blog Vallejo & Co.


sábado, 7 de noviembre de 2015

Seis poemas aforísticos de Gabriel Jaime Caro (Gajaka), desvaneciendo fotones en reencarnadas almas..





Gajaka en las dunas de Montauk, L.I., verano del 2015. Foto de Loli Cienfuegos.

Gabriel Jaime Caro

No.7/15                
Desvanecerse

I

El sol tiende su velo de otoño. La tarde se desvanece en tu cuerpo furibundo. No hay inteligencia que te retenga, mientras estás del otro lado del mundo, el más allá es un mecenas que da miedo, distante procaz.

II

El amor al hermano es exclusivo del cine, en la practica amorosa no existe, es más, se desvanece en contextos avaros. Los fueros internos no tienen inconscientes, solo pro y contra, y mata a tu avispa.

III

La del amigo con el amigo la última batalla. Ella salta cualitativamente, solo empinarse chirriante desde dentro. El recorrido del deseo se agota con la perplejidad de la cabeza cretina, gacha, al otroro bando y se desvanece el truco, la historia del menos triste de los sumandos.

IV

Cuánto cuesta un beso en el cuerpo más sensible, la mejilla oval, y todo se desvanece hacia la risa gemela, y este sueño de pares innominados responden a un misterio casi seguro de un dios pecaminoso, viendo tu aura cómo no entenderte?

V

Sufre si lees los optimismos del absorto que parece una abeja. Íntegro se desvanece en el desván, mientras estiras tus patas de elefante, por falta de creativos evolutivos de tercera generación, al reflejarse tu impertinencia ahí con hacedores de signos cabalísticos, del tres al quince.

VI

El parecido es total, desapareces en confusas escenas con el diablo o con la muerte con garrote, desvaneciéndose en tirantes imágenes con tu destino de coleccionista de almas paragónicas. Paragónicas? paranormales y divinas comedias.



Gajaka sin con tres heterónimos con carne y ueso, hueso!, de paseo por las dunas de Montauk. Tengo piedras preciosas de mar de allá, hasta una de La Atlántida. Pero esta vez la bahía estaba limpia, Los vientos árticos la cogen y la transforman, por todos lados. Hilario el de más edad, Del Casal llegando a los 50, Mandarín Carroll, eso, Mandarín Carroll plasticidad pessoana. Foto de tres de Loli Cienfuegos.



viernes, 30 de octubre de 2015

Aniversario de Teresa María Gallón, musa de poetas en los años venideros del siglo XX cambalache..


Homenaje al cumpleaños 105 de Teresa María Gallón (31 de octubre de 1910)



Teresa María Gallón, 1910-2012. Tampoco también todavía, llamada Teresa Lexama. Foto de Luz Angela Rendón.


Antonio Curis*

Habla la Muerte

No mires
no me mires

Parecerá que me rompen el cuerpo
parecerá que coagulan
parecerá de cristales mis huesos

No me mires a los ojos
se regodean con la superficie

La seda del jazmín
no fuera de nada
sin su raíz debajo
y la raíz no conoce el perfume
que ruboriza a los enamorados.

No mires
solo quiero tu risa
volando entre los árboles
en las alas de tus dientes
grandes e imperfectos
en las alas de ese niño

Y esa niña
que viajan en su barca
el río de tu sangre.

*Leído en el funeral de Teresa María.

Teresa María Gallón murió en la media noche del 14 al 15 de agosto del 2012. 

*Había sido enviado el poema por el correo electrónico, ese mismo día, copiado en una hojita de rayas, próximo a salir a la misa de las cenizas. Y recuerdo que el correo era de Antonio Curis (poeta uruguayo, de la primera vida de Realidad Aparte) ; cómo hice, si no soy un sicótico,  haberle escrito por la mañana sobre la infausta noticia, “Morir de amor”. "Habla la muerte", por supuesto.

Pero sucedió, y Curis corrió a escribirlo, y llegó justo antes de, por fin hacerle un homenaje a la muerte de mi madre, el más grande, despedirla con la lectura de un poema. La iglesia quedó helada y petrificada, y eso que el sacerdote era un charlatán, que poco o nada le importaba la muerta de una anciana de102 años, a no ser que tuviera 50 nietos. Mi madre tenía 10. Pobre pensamiento de un cura común y corriente. Casi no me deja leerlo, ni tampoco a mi hermano Raúl, decir unas palabras con bastante humor. Yo impávido.

Antes habían llegado Manolo Tamayo y el poeta Carlos Enrique Ortiz, y nos encerramos en mi cuarto haber que se hace con el triste momento, y saz, nos fumamos un porro, que hermandad, corrí hacia el baño y chapuceado, viví la vida que ella antes me había celebrado. 




Teresa María Gallón junto a sus 5 hijos, Guillermo Caro, Gajaka, Raúl Caro, Hugo Caro, y Emilio Caro, inclinado. New York, en la noche de año viejo de 1983. Tere está embriagada, medio borracha y feliz con todos sus hijos; se había tomado media de guaro por lo menos, como le gustaba el aguardiente sin llegar a ser alcohólica, cada año por la cuaresma tomaba.



Sobre los usos de la marihuana, conservo el cuadernillo de notas científicas de mi abuelo paterno, Emilio Caro Duque (odontólogo), que anestesiaba a sus pacientes con dosis de esta sustancia (“Con pequeñas dosis el paciente perdía el miedo, y se relajaba, algo que no pasaba con otros químicos”), en 1905, y que recomendaba consumirla a las personas que sufrían por la muerte de un ser querido el día del funeral en vez de antidepresivos (como Valium o Diasapan).  Fue prohibido su uso medicinal en 1930, por la fuerte competencia con otros fármacos.  No en vano me tocó seguir sus consejos para noches tristes.

Mi madre componía, es decir sobaba y arreglaba a las personas fracturadas, y nunca falló, hasta los 88 años, que le arregló un dedo fracturado a Mónica Mendez. Tere decía que aprendió de  tías y de su hermana Maruja; charlaba de que la abuela paterna, Roxana, viajaba por toda Colombia y Panamá, solicitada por sus manos milagrosas. El Papa León XIII la condecoró por curar de una fractura de pelvis al obispo de Panamá en 1900.




Teresa María Gallón, modelo del lente del poeta Alonso Mejía, una tarde de verano por el Riverside de Manhattan, a sus 84 años. Manhattan viene de Mahabarata, no cabe la menor duda.

Amparo Vargas, nuestra amiga y yo, rezamos un Padre nuestro y una Ave María. Jesús mio misericordia no faltó, a lo que consideraba ella un llamado del purgatorio, a la que dejamos a solas con su Dios (tan segura de su comunicación) que venía por ella, tan carismática. Tan actriz, ver "La elegía del poeta hermético".

Emilio, Emilio (Emilio, su hijo, su esposo y su padre), era el llamado constante en su larga agonía. Guillermo y Hugo no pudieron llegar al funeral, desde Nueva York. Recuerdo que dijo, saquen los perros del cuarto de baño, y no teníamos perros, no apaguen la luz. La nave con Caronte la esperaba para el cruce por el Leteo.

Raúl se encargó del funeral en Santa Teresita, le pedí música clásica, de cuerdas. El alma de mi mamá empezaba a volar. Mis amigos me acompañaron esa noche (Teresa María fue la reina de los poetas neoyorkinos, la crítica exacerbada de mi poesía). Yo seguía absorto, deseoso de una sacudida, y esa llegó, el poeta Eduardo Peláez me llamaba y me decía, La muerte de la madre es el comienzo de la vejez del hijo.

Al poeta Tartarín Moreira (Libardo Parra Toro, compositor de tangos para Agustín Magaldi, entre otros), le escribió mi madre: Enfermo estoy cuando pienso loco, inmensa agonía sin sentir padezco.


Gabriel Jaime Caro (Gajaka)

N.Y.C.

Oct. 30/2015



Teresa María Gallón viuda de Caro, con su gran amiga, Amparo Vargas. He aquí las manos maravillosas de mi madre, lúcida imperfecta ver claro tenía por mente, veía más que Borges, que sus hijos y sus damas de compañia. Foto archivo de Gajaka, 2012.





Virgilio Piñera*


De una vez y por todas: ¡a la mierda la muerte!
Mientras más me acerco a ella o ella a mí,
ni yo sé quién soy ni qué soy, le digo,
pero tú tampoco sabes quién ni qué eres.
El hombre te inventó o te dio nombre al menos,
tan sólo eso, que apenas si es algo,
una manera como tantas de infundir terror.
Pero conmigo eso no va, mi hermana.
Y menos, hacerle el juego a tus ritos.
Con los miles de millones de muertos
que conocemos, nuestra visión de ti
tendría que ser más bien risueña
o tan mecánica como la que ponemos
por ejemplo en el papel higiénico.
Si alguien osara en una noche
poblada de relámpagos, ululante el viento,
y todo el decorado de muerte chopiniana,
si alguien osara, digo, en medio de los suspiros,
coger al muerto por los cabellos
igual que a una peluca inservible,
y decir, con voz muy natural:
ya no es como nosotros, y aquí, señores,
no ha pasado nada, ¡y siga la fiesta!
De modo que en vista de la muerte,
de la muerte natural por supuesto,
mucha naturalidad, tanta
que hasta el muerto se vuelva natural,
tan natural que se entierre o se queme
sin derramar una lágrima.
Tenemos que reservarlas
para cuando nos duelan las muelas.
Y si digo la muerte natural
es porque las provocadas
por la mano del hombre contra otro,
no han de ser lloradas por muerte
sino por vida que la vida
no segó a su hora.
No practiquemos el culto de los muertos,
¿acaso podemos pedirles
que practiquen el culto de los vivos?
La comunicación se ha cortado:
ni nos hablan ni nos oyen.
Hablemos pues con los vivos,
hasta que podamos.
1974

*Colaboración del poeta Jesús Blas Comas.

                   



*

Teresa María Gallón, la reina de los poetas, en la noche de la celebración de sus 100 añitos, la noche de brujas del 2010. Nicole Fernández, la nieta de Amparo Vargas, allí presente.