lunes, 16 de marzo de 2009

Poema de Eduardo Peláez P. extractado de la revista Realidad Aparte No.19












El poeta colombiano Eduardo Peláez Pérez. Foto de Gabriel Jaime Caro (Gajaka). 2009.


ELEGIA AL ABANDONO

El poder le cree demasiado al demonio
a la vanidad, a la mentira.
Coloca su silla para exterminar, burlar.
Jamás posee el silencio
el sencillo afán de lo que es.
Sus cosas son adjetivos
Su palabra artimaña, veneno.

Su enemigo es la soledad
ese espacio de sol que habita la noche
en su compasión, en su bien, en su decir.
Ese cuerpo, ese farero, ese rayo
ilumina la tiniebla
Y ve las revueltas y la pena de soportar
El amor y la sangre
la justicia
la alegría
Ve el alba donde se desperezan los niños
para correr hacia el tiempo
Ve el tiempo al frente,
detrás
enredado en los huesos
en el agua y las ciudades
Ve el vacío y la desesperación
en su vestido de diario.
Ve a los hombres en su fragilidad, en su lucha.
Ese rayo, ese cuerpo, no ceja de unir,
de cantar, de vivir
de leer el fondo de los sueños
De amar cada paso que dan
las otras soledades
hacia la casa deshabitada
donde solo existe el poder del agua,
del beso
de la palabra y el fuego.
Eduardo Peláez

viernes, 13 de marzo de 2009

Un poema de Gonzalo Márquez Cristo, cedido por "Juka" desde el blog rabodeají.


PALABRAS PERDIDAS

Gonzalo Márquez Cristo

Alguien descifra la escritura de la lluvia y sin embargo no puede escapar.

Un alud de imágenes nos extravía la palabra;
acudimos al grito
y al llanto, a veces a la indiferencia, pero sabemos
que necesitamos de la guerra para ser inocentes.

Todo lo ha ofrendado la ceniza.

Desde que desterramos a la noche desaparecieron las más
profundas alianzas y nuestros perseguidores pueden
encontrarnos.

Una herida siempre recuerda la vida, todo nacimiento procede
de su túnel. Un árbol arde en nuestros ojos de agua.

La verdad –es decir lo prohibido, impone su reino de
terror... y hemos decidido habitarlo con las manos
entrelazadas.

Creímos que la poesía nos enseñaría a morir...

Persistimos... Con frecuencia hacemos la extraña sonrisa del
miedo. Si huimos, la soledad convertirá a alguien en víctima.

Por eso la palabra se pasa de mano en mano para construir una
morada invisible.

A veces para sobrevivir renunciamos al conocimiento.

Y cuando todos duermen escribimos...
Pero un poema es el fósil de un sueño, el cadáver de un dios...

¿Aún podremos salvarnos?

miércoles, 11 de marzo de 2009

Definición de Gajaka según el PECUS


Definición de GAJAKA en el PCUS (Diccionario filosófico del Partido comunista soviético):


GAJAKA: Dícese de una especie de marimonda burguesa que habita en las zonas tropicales de Sur América, a unos 7 grados de latitud norte, también se le ha visto en altas latitudes del hemisferio norte (a la altura de New York) y en ciertas zonas de Brasil (estados de Sao Paulo y Rio de Janeiro).


Esta extraña marimonda se alimenta exclusivamente de flores liofilizadas, ocupa su tiempo en divagaciones metafísicas inútiles y en la escritura de indiscernibles textos de patafísica nietzscheana, se le conoce también por sus frecuentes pataletas contra el estamento estalinista y por su trotskismo rabioso (en ataques de rabia se sabe que ha atacado a bestias mucho más grandes como el tipo de perro de la raza gonorreón, a enanos desalmados de la raza chuchainmundis y a elefantes blancos de la variedad vasquiana).


La Gajaka, como marimonda que es, sufre de frecuentes trances socráticos y de temblores incontenibles con los que anuncia los temblores de tierra. Ha resultado muy útil en la prueba de mezclas químicas altamente tóxicas y en los usos inesperados de la pega-loca, como el fijado de párpados y la grudada de piezas dentales de repuesto.

La marimonda gajaka gusta del rock progresivo inglés (lo que la hace más burguesa) y peligrosa para el poetariado ramplón. Es muy peligrosa en estado de alucinación y se recomienda avisar a las autoridades de vida salvaje si usted se topa con una inadvertidamente.

Algunos autores han insistido en que la marimonda gajaka NO EXISTE, especialmente insisten en ello las feministas desgualetadas y los hamaqueros indigentes. Este bicho burgués no agrada a las Gordas sancochas y ni los inseptos surrealistas.
Ya que está en riesgo de extinción fulminante, si usted ve una favor avisar al CURRUNGUISTUMBIS, LA PIRÁMIDE PLANA.

Att: Elvergomeztorva

lunes, 9 de marzo de 2009

Juan Manuel Roca y sus poetas favoritos


Juan Manuel Roca nos escribió:
1. Silva
, nuestro poeta de cromagnon, nuestro primer poeta moderno. Un lírico de la lengua más que del país que, además, se adelanta a la llamada antipoesía en sus "gotas amargas".
2. Vidales, porque ante tanta solemnidad de la poesía colombiana, ante su verbosidad y excesos lecicográficos, hace una poesía desacralizadora y lírica a la vez. Es la mosca en la nariz del orador.
3. Aurelio Arturo, el evocador poeta del sur, alguien que nos enseña que la musicalidad no tiene que ver con la sonoridad externa de las palabras sino con el ritmo interior. Arturo es un músico de la lengua, nuestro más alto poeta, Su poesía es una lección de imagenes y silencios, de acople entre el qué decir y el cómo hacerlo.
4. Carlos Obregón, el ascetismo de su lenguaje, su alteridad y búsqueda interior, su misticismo sin dogmas ni camanduleos.
5. Héctor Rojas Herazo, un poeta visceral de estirpe vallejiana, un lírico de la ruina y las derrotas que lleva a extremos su pasión por volcar su adentro, por traducirse a sí mismo para lograr traducir a los demás.
6. Fernando Charry Lara, su visión evanescente del mundo, su adentrarse en una fantasmalidad y en un mundo nocturno de dioses y de adioses.

viernes, 6 de marzo de 2009

!León de Greiff, el poeta favorito de los exégetas!


DOBLE CANCIÓN

I
Tengo una sed de vinos capitosos
-venusino furor, pugnas salaces,
ojos enloquecidos por el éxtasis,
bocas ebrias, frenéticos enlaces-.

Tú, Dinarzada, tú, fogosa mía,
tú, Melusina, vid de mis deseos:
¡dóname tu lagar tibio y recóndito!

quiero oprimir tus uvas!
Y tus vinos

exprimir!
-fulgurante filtro cálido
para mi sed de zumos citereos!

II
Tengo una sed de búdicos nirvanas
-xahareño no oír, callada acidia,
ojos enceguecidos por el éxtasis,
espiritual ardor, psíquica lidia-.
Tú, viaje azul, deliquio, noche intacta,

música..., oh tú, mi inasequible dueño:
¡llévame a tus refugios ataráxicos!

quiero tañer tus fibras!
y el prodigio

de tu entraña exprimir! -don inefable
para mi sed de fugas y de ensueño.

León De Greiff

miércoles, 4 de marzo de 2009

José Asunción Silva: el poeta asesinado por sus parientes cercanos.








¡Oh voces silenciosas de los muertos!

Cuando la hora muda

y vestida de fúnebres crespones,

desfilar haga ante mis turbios ojos

sus fantasmas inciertos,

sus pálidas visiones...

¡Oh voces silenciosas de los muertos!

En la hora que aterra

no me llaméis hacia el pasado oscuro,

donde el camino de la vida cruza

los valles de la tierra.

¡Oh voces silenciosas de los muertos!

Llamadme hacia la altura

donde el camino de los astros corta

la gélida negrura;

hacia la playa donde el alma arriba,

llamadme entonces, voces silenciosas,

¡hacia arriba!... ¡hacia arriba!...




J. A. Silva

lunes, 2 de marzo de 2009

Un poema de Aurelio Arturo


PALABRA

nos rodea la palabra
la oímos
la tocamos
su aroma nos circunda
palabra que decimos y modelamos con la mano
fina o tosca
y que
forjamos
con el fuego de la sangre
y la suavidad de la piel de nuestras amadas
palabra omnipresente
con nosotros desde el alba
o aun antes
en el agua oscura del sueño
o en la edad de la que apenas salvamos
retazos de recuerdos
de espantos
de terribles ternuras
que va con nosotros
monólogo mudo
diálogo
la que ofrecemos a nuestros amigos
la que acuñamos
para el amor la queja
la lisonja
moneda de sol
o de plata
o moneda falsa
en ella nos miramos
para saber quiénes somos
nuestro oficio
y raza
refleja
nuestro yo
nuestra tribu
profundo espejo
y cuando es alegría y angustia
y los vastos cielos y el verde follaje
y la tierra que canta
entonces ese vuelo de palabras
es la poesía
puede ser la poesía

Tomado del No. 1 de "Golpe de Dados".